El Zamora CF sacó un punto de un nuevo enfrentamiento con uno de los equipos de arriba, pero eso no parece suficiente para colmar las espectativas de los rojiblancos, que esperaban que el encuentro sirviera para refrendar sus opciones de estar algo más arriba que en la zona tranquila de la tabla. No obstante, el punto es bueno porque el Racing Ferrol demostró ser un rival cuajado y peligroso y deparó un partido entretenido, muy disputado y, merced a la actuacón arbitral, con su buena dosis de polémica.

 

El partido volvió a ponerse de cara muy pronto, casi en la primera acción trenzada, digna de equipo de mayor fuste, con arranque por la derecha y Jorge Hernández que para en la frontal y aclara a la izquierda para la incorporación de Rubén, que recote y lanza un gran derechazo pegado al poste. Acción brillante del que era novedad tras su ausencia por molestias en dos partidos. No era el único cambio en el once, con Garretas por el sancionado Javi Ramos y Esparza por primera vez titular en lugar de Aarón, lesionado. Casi el once tipo desde los cambios en el mercado de invierno, y en el que Dalmau y Fran Ochoa parecen haberse hecho sitio definitivamente.

 

Con el gol, el Zamora aprovechó para cubrirse y optó por esperar, aunque con más control sobre el partido que en otras ocasiones. Ayudó el Ferrol, un equipo con voluntad de sacarla jugada desde atrás, pero algo lento en sus primeros intentos para superar las dos líneas bien plantadas en su campo de los rojiblancos. La táctica, esperar las ocasiones más propicias para el despliegue a través de Jorge, Rubén y Dalmau. Y fueron llegando algunas por parte del ‘10’ en el área, un centro pasado para Dalmau o una dejada atrás de Esparza que Ochoa estrelló en la defensa. Y ante la falta de acierto, apareció Imanol para hacer espléndidamente su trabajo: fantástica la doble intervención en el 17 que salvó un 1-1 casi cantado y otra de Marcos Álvarez que sacó en gran estirada. Con todo ello bastó para llegar al descanso por delante. 

 

La película pudo repetirse nada más arrancar la segunda parte si Jokin Esparza acierta y remata a las mallas un pase en profundidad de Rubén Sánchez, pero la mandó al cuerpo del portero en un remate a bocajarro. No entró el 2-0, pero la situación tampoco varió mucho, con un Zamora esperando agazapado para matar el partido en algún zarpazo a la contra (Aguirre metió a Hugo Aguado para esa labor) y un Ferrol bastante inofensivo en ataque y autor de un dominio sin peligro.

 

Sin embargo, el partido decayó en un ir y venir sin mucho sentido salvo las arrancadas de Esparza por la derecha y la dupla Jorge-Rubén generalmente por la izquierda. Poco a poco esto bastó para tomar el mando del partido y, de paso, despertar al personal en una segunda parte poco movida. Un disparo potente de Prada tras dejada de Rubén pudo ser el segundo en el minuto 67; también lo probó Esparza por la derecha al recoger un balón largo, controlar y enfilar hacia el interior, con disparo alto en el 69.

 

En esas escaramuzas se iba el partido hasta que en el minuto 71 una arrancada de Vela por la derecha dejó atrás a su par en la banda y sacó un centro que Manu Barreiro no logró rematar al agarrarle Ramiro; tarjeta amarilla y penalti que lanza el ‘11’ del Racing Ferrol, enfrentado toda la tarde con la grada zamorana, y convierte en el 1-1 merced a una decisión que la zaga rojiblanca considera más que dudosa. El árbitro añadió más leña al fuego al anular en la siguiente jugada un gol que pareció legal del Zamora y que pudo cambiar por completo el partido.

 

El Zamora CF acusó el gol y perdió el sitio, lo que le pudo costar caro porque estuvo unos minutos fuera de sitio. Un cabezazo de Ramiro a saque de falta, detenido por el meta rival en el 81, devolvió a los de Aguirre al partido, que para entonces era ya un toma y daca muy entretenido en el que se sucedieron las ocasiones, la tensión y hasta la polémica, porque el partido terminó con una falta a Jacobo que el árbitro sacó fuera del área y que bien pudo ser dentro. El resultado, un punto que no sabe a demasiado, pero con el que el Zamora suma tres meses sin perder en casa y demuestra que puede dar la talla ante los equipos de arriba.

No hay comentarios