El Zamora CF se impuso este domingo en un encuentro en el que la niebla impidió seguir por momentos el juego. Afortunadamente, lo mejor del equipo rojiblanco fueron las buenas llegadas y el acierto de cara a puerta más que las combinaciones. De hecho, por fases el Coruxo, uno de los últimos clasificados, se lo puso muy complicado a los de Aguirre que amarraron los tres puntos con el 2-0 justo cuando más llegaban los gallegos.

 

El acierto en el remate que tanto ha faltado en otras ocasiones al Zamora CF fue la clave de una victoria que eleva a los rojiblancos a puestos de tranquilidad para terminar el año. La puntería de Jorge y Aarón evitó males mayores, porque el equipo local se vio dominado en varias fases del juego por un Coruxo que está instalado en puestos de descenso porque está aquejado del mismo mal que el equipo de Aguirre (y que muchos otros), que es la falta de gol.

 

El partido estuvo marcado por la niebla, más en la grada que en el campo, porque la visibilidad no impidió nunca el juego, aunque los participantes reconocieron después que en algunos momentos resultaba difícil apreciar todos los detalles del juego. Con luz artificial desde el minuto uno, el Zamora tomó el mando territorial de entrada frente a un Coruxo que aguantó bien este primer envite y que empezó a desplegarse pronto por bandas. Pedro Vázquez y Centrón se bastaron muchas veces para, con el '9' Chaco Pino como única referencia, causar más de un problema al Zamora.

 

Pese a ello, el equipo local rentabilizó su buen arranque con el gol de Jorge Hernández, una gran jugada de Rubén Sánchez por la banda derecha, que aguanta el balón, se va de su par y centra a Montero, que con la cabeza cede en un gran pase al desmarque del delantero rojiblanco para que bata al meta gallego por bajo.

 

A partir de ahí, el Coruxo tomó posiciones y fue capaz de hacerse con el dominio del partido merced a las imprecisiones locales. Pero lo hizo sin dinamita arriba, trenzando, pero con remates desviados y una falta a la barrera como únicos réditos.

 

Lamentablemente, la segunda mitad arrancó con todavía menos visibilidad y aún mayor dominio del Coruxo, que desarrolló 25 buenos minutos y se apuntó tres llegadas con posibilidades, pero sin peligro real; solo un remate cruzado de Sergi en el minuto 64 obligó a intervenir a Imanol. Pero el miedo a que ese dominio se tradujera en un empate traicionero estaba ahí.

 

Afortunadamente, el Zamora CF estuvo, además de acertado, muy listo en la acción definitiva. Una jugada confusa acaba con el balón en los pies de Jorge Hernández que, desde el lado izquierdo del área rival, centra para Montero que cede perfectamente de cabeza una asistencia para que el joven Aarón la empujara, en principio, con el pecho. Hubo protestas de los visitantes por una posible mano, pero si cuesta ver estas jugadas a plena luz, en la tarde de niebla del Ruta de la Plata nada pudo impedir que subiera al marcador el 2-0.

 

A partir de ahí, el partido quedó finiquitado y solo las apariciones de Aarón sembraron la emoción en la grada, que ya solo atisbó a ver un disparo fuerte, pero desviado del extremo y un mano a mano de Montero, en el descuento, que sacó el meta rival Fernando en la última jugada. Al final, tres puntos en medio de la niebla que enmascaró un juego solo de aprobado, pero que arrojó tres puntos inapelables fundamentales para la tranquilidad del equipo. Un bagaje de 23 puntos que puede dar muchos más réditos en el futuro.

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