La Junta de Castilla y León y la Confederación Hidrográfica del Duero han firmado un protocolo para simplificar los trámites administrativos que permiten hacer la evaluación y pruebas necesarias para comprobar la calidad de las aguas. Un acuerdo que se establece para cuatro años y que llega cuando la polémica por el estado de la masa de agua del lago de Sanabria sigue en el alero.

 

No es posible saber si este caso, que todavía va a colear, ha estado en mente de la administración regional y de la CHD a la hora de elaborar el acuerdo de colaboración, pero sí está claro que se establecen algunos criterios que casan con el caso del lago sanabrés. El convenio, publicado el pasado día 3 de enero, establece la colaboración entre ambas instituciones para tramitar los expedientes administrativos para el seguimiento del estado de las masas de agua. Entre las medidas que se agilizarán, los muestreos biológicos para el seguimiento de las masas de agua, caso del lago de Sanabria.

 

El texto, que ya está vigente, establece criterios especiales en relación con los muestreos biológicos en lagos y humedales temporales que se encuentren dentro de un espacio natural protegido. En este caso, que es el del lago de Sanabria, se tendrán en cuenta el hidroperíodo y las limitaciones en períodos de nidificación de la fauna existente para optimizar el momento del muestreo.

 

La polémica por el estado de las aguas del lago de Sanabria puso de manifiesto que la CHD se ha estado encargando del control de calidad de esta masa de agua en el parque natural zamorano, y ahora se establecen criterios estables entre la Junta y la CHD para seguir con esta labor.

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