El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho este anuncio en la clausura de la Reunión de Alto Nivel sobre “Seguridad Alimentaria para Todos” que se ha celebrado en Madrid y a la que han asistido el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y representantes de más de ciento veinte países. Su objetivo es combatir  la “desesperación que genera el hambre” en más de mil millones de personas.

El presidente del Gobierno en su intervención, que estuvo presidida por la del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, anunció que España está dispuesta a aportar 200 millones de euros anuales en los próximos cinco años para financiar políticas públicas dirigidas a la agricultura y la seguridad alimentaria. En total serán mil millones de euros dirigidos a los países más “vulnerables” y “afectados por la crisis de la seguridad alimentaria global”, especificó Rodríguez Zapatero.El jefe del Ejecutivo aprovechó este foro para reiterar el objetivo de España de destinar el 0,7% del PIB a la ayuda Oficial al Desarrollo en esta Legislatura.

Además, subrayó que la política “en favor del desarrollo y la lucha contra el hambre y la miseria” va a ser una “gran prioridad” en la presidencia española de la UE, que arrancará en enero de 2010. 

Justicia y dignidad

El jefe del Ejecutivo comenzó su discurso de clausura señalando que nos convoca en Madrid la “idea de justicia, la reivindicación de la igualdad y la pasión por la dignidad de todos los seres humanos”.

Recordó que el pasado mes de junio, en Roma, se acordó “utilizar todos los medios disponibles para aliviar el sufrimiento causado por la crisis actual, así como estimular la producción alimentaria e incrementar la inversión en agricultura, tratar los obstáculos de acceso a la alimentación y utilizar los recursos del planeta de un modo sostenible para las generaciones presentes y futuras”.

Hoy, en Madrid, sostuvo, hemos venido a renovar y dar impulso a este compromiso.

Explicó que a la crisis a la que nos enfrentábamos hace unos meses -altos precios de los alimentos y del petróleo- se ha añadido la actual crisis financiera y económica mundial, que “una vez más en la historia repercute de manera más acusada en la población más pobre”.

La conjunción de estas dos crisis aumentará las cifras de quienes sufren hambre: más de mil millones de personas. Una  cifra “inaceptable” que nos debería producir “sonrojo y vergüenza”, dijo Rodríguez Zapatero. 

Ayuda al Desarrollo

A su juicio es urgente reformar el orden financiero internacional y restablecer el crecimiento de las economías y el empleo, pero “hay algo más imperioso y es avanzar en el compromiso con la Ayuda al Desarrollo”.

Esta crisis en los países desarrollados será temporal, “será un paréntesis duro y amargo”, pero que “se cerrará”, sin embargo en los países azotados por el hambre y la pobreza extrema, la crisis “es una forma de vida”, es “una crisis ciega”, “una verdadera encerrona humanitaria” a la que estamos obligados a buscar una salida.

Ello constituye un imperativo “ético, pero también beneficia al “bien común”, al interés general, para abrir más espacios a “la paz, la seguridad y la democracia”.

Las necesidades de los países pobres puden oscilar entre los 25.000 y los 40.000 millones de dólares anuales, una cifra muy superior a las inversiones realizadas en la actualidad.

Para Rodríguez Zapatero el siglo XXI ha de ser decisivo para que pueda “erradicarse más pronto que tarde la lacra de la miseria y la pobreza” extrema: es el “reto por el que se medirá la grandeza” de este siglo.

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