El origen de esta llamarada ha sido la mancha solar AR1890 y el orbitador Dinámica Solar de la NASA ha capturado un video en alta definición este suceso. Gracias a esto, los científicos han podido observar que el material expulsado en la llamarada solar no creará ninguna perturbación geomagnética.

Las erupciones solares de clase son consideradas las más potentes de las tormentas solares, y cuando se dirige directamente a la Tierra pueden representar un peligro para los satélites y los astronautas en órbita. Actualmente el Sol está en el pico de sus 11 años de Ciclo Solar 24 y desató numerosas llamaradas solares de este nivel de potencia a finales de octubre.

La más poderosa llamarada, antes del evento del martes, fue una de nivel X3.2 en mayo durante una semana que fue hiperactiva para el Sol. "En estos momentos del ciclo, es normal que se muestre un mayor número de brotes", han explicado los expertos de la NASA.

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