El año 2013 fue un mal año para el sistema nacional de dependencia. Y 2014 no será mejor. Así se desprende de los datos que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha dado a conocer sobre la evolución de estas prestaciones el año pasado. Cifras que confirman el frenazo esperado por la reducción de presupuesto, un efecto que se extenderá a este año porque la asignación es la misma.

 

Según el ministerio, actualmente están cobrando una prestación económica 753.842 personas en toda España. La cifra es prácticamente la misma que en 2012, porque durante el año pasado solo empezaron a percibirla 2.291 nuevos beneficiarios, que es un 0,30% más. El salto es minúsculo, casi imperceptible, porque entre 2011 y 2012 el número de beneficiarios efectivos aumentó en 12.000, un 1,72%. Pero lo más grave es que el incremento es insignificante comparado con la lista de espera.

 

Según los datos ministeriales,actualmente hay más de 190.000 personas cuya prestación está tramitándose; esta cifra ha evolucionado a la baja porque a finales de 2011 eran 305.000, según el ministerio. Todavía son muchos, pero está en el último estadio de la gestión para empezar a cobrar la ayuda que les corresponda. Esto eleva por encima de las 944.000 personas el número de los que tienen ya asignada la fecha a partir de la cual el devengo de su derecho es efectivo.

 

Sin embargo, el número de personas con derecho reconocido a prestación es de 1.242.570 personas en todo el país, casos en los que ya se les reconoce que tienen el derecho, pero para los que no se ha completado el trámite para fijar la fecha a partir de la cual acumularán derecho a cobrar, lo que no significa que hayan empezado a recibir la paga. En ese grupo de personas con derecho reconocido, cuyo grado de dependencia ha sido valorado, pero cuyo derecho no es efectivo hay más de 298.000 personas, un 20% de los que tienen derecho a percibir la ayuda.

 

El panorama es, por tanto, poco alentador. Y parece que seguirá así. El pasado septiembre el Gobierno anunció que mantenía la partida prevista para el sistema de dependencia, que en 2014 será idéntica a la de 2013; eso son unos 1.100 millones de euros. Eso son unos 430 millones de euros menos que en 2012, el último año antes del recorte en esta materia.

 

La falta de fondos ha generado un fenómeno llamativo: la reducción de la enorme lista de espera. El problema es que, según muchos expertos, esto se debe a que muchas personas con derecho reconocido fallecen sin que el proceso para que el pago de la prestación sea contante y sonante se llegue a completar.

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