La Consejería de Interior y Justicia, a través de la Agencia de Protección Civil y Consumo, realizó entre el 8 de enero y el 6 de marzo de 2008 una Campaña de Inspección y Control de las Rebajas de Invierno en la que se inspeccionaron 810 comercios y se analizaron 1.207 artículos con el objetivo de asegurar que se cumplen todos los derechos de los consumidores.

En 12 de las 1.207 actuaciones realizadas por los inspectores se abrió un “Expediente sancionador”.  En más de la mitad, concretamente en 720 controles, no se apreció infracción alguna a la normativa vigente, por lo que se tomó la decisión de “Archivo”. En 391 inspecciones se detectaron infracciones de escasa entidad que se tradujeron en una “Advertencia escrita” que informa al establecimiento de que se sancionará en una posterior inspección si persiste la infracción, y en 84 ocasiones se adoptó la decisión de “Comunicación” a otros organismos competentes por razón territorial.

Por provincias, de los 12 expedientes sancionadores 4 se pusieron en establecimientos de Burgos, 4 en Salamanca, 1 en Ávila, 1 en León, 1 en Segovia y 1 en Zamora, mientras que en el resto de las provincias no se detectó ninguna infracción que supusiera incoar Expediente Sancionador.

De los 1.207 controles realizados, el 56,05% se realizaron en productos de textiles y confección, el 17,41% en zapatería y marroquinería, el 4,32% en artículos de regalo y equipos informáticos, el 6,67% en artículos de deporte, el 3,83% en muebles y decoración. El 11,72% de las inspecciones restantes se hicieron en productos de peletería, aparatos de uso doméstico, y demás productos industriales.

Las infracciones más frecuentes que se detectaron fueron las relacionadas con deficiencias en el etiquetado de los productos, la carencia de hojas de reclamaciones, la mala indicación del precio de los artículos tanto en los escaparates como en el interior del establecimiento, la carencia de la información obligatoria de los productos, como las instrucciones de uso, etc. y la falta de datos del responsable en los artículos controlados.

Los aspectos que se controlaron durante esta Campaña de Rebajas fueron los locales comerciales donde se pueden realizar las ventas en rebajas y la ubicación de los productos rebajados, el anuncio y la duración de las rebajas, el tipo de productos que fueron objeto de rebajas así como su calidad, su publicidad y su precio, los folletos y otros anuncios publicitarios de las rebajas, la posibilidad de pago con tarjetas bancarias y la sustitución del producto o devolución del importe si el consumidor no está satisfecho.

La Junta de Castilla y León recuerda a los consumidores algunos consejos básicos que deben tenerse cuenta durante las épocas de rebajas, como son que la entrega del ticket de compra es obligatoria, así como la garantía en la adquisición de determinados productos -electrodomésticos, telefonía móvil, informática, etc.- Gracias a estos recibos se podrán realizar las reclamaciones posteriores en caso de ser necesario.

También se recomienda a los consumidores que comparen las calidades y los precios en distintos establecimientos y que se aseguren de que los productos rebajados no están deteriorados y son los mismos que estaban antes a la venta. Por último no hay que olvidar que el precio rebajado debe aparecer siempre junto al precio anterior, que la reducción económica no tiene que afectar a la calidad del producto y que la publicidad es vinculante, por lo que el establecimiento siempre tiene la obligación de cumplir lo que promete.

No hay comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.