Las cifras del paro del mes de octubre han puesto fin al pequeño espejismo de los meses del verano, un oasis que no fue tal en Zamora, que con una tasa de desempleo de cerca del 26% está en el vagón de cola de la ansiada recuperación. Pero si hay algo peor es la situación de desequilibrio que la falta de empleo y el aumento de parados y pensionistas está generando en la provincia.

 

Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la cifra de afiliaciones a la Seguridad Social ha caído a su cifra más baja desde que entramos en crisis. El último dato oficial habla de 55.883 trabajadores de alta, una cifra fundamental porque son los cotizantes los que sostienen el sistema. Pero la caída de su número ha llegado a un punto nunca visto.

 

Según los datos del ministerio, en cinco años la provincia ha perdido 10.000 afiliados a la Seguridad Social; justo hace 60 meses, en septiembre de 2008, eran 64.891 en la provincia. Son 10.000 trabajadores menos que pagan sus cotizaciones, con las que el sistema se nutre para abonar prestaciones de desempleo y pensiones. Solo en pensiones y prestaciones de desempleo, Zamora cuesta más de 45 millones de euros al mes.

 

Según los expertos, la relación activos/inactivos necesaria para que el sistema tenga un buen funcionamiento es de dos trabajadores por cada pensionista; sin embargo, hoy en Zamora ya son casi tantos los titulares de pensiones (51.052) como los afiliados (esos algo más de 54.000). Una relación cercana al 1/1 que desequilibra la situación.

 

A ellos hay que sumar el número de parados, que no ha parado de subir. En septiembre de 2008, el número de zamoranos registrados como demandantes de empleo en las oficinas del Ecyl era de 9.260; hoy, con el dato de octubre, son 18.548 los inscritos para buscar un trabajo, más del doble. De ellos, solo 8.472 tienen actualmente derecho reconocido a una prestación, ya sea contributiva o de otro tipo.

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