Con el lema “El sacerdote, don de Dios para el mundo”, la Diócesis de Zamora celebra el próximo 20 de marzo el Día del Seminario. Actualmente hay 46 alumnos en el Seminario Menor San Atilano, el centro educativo más antiguo de la provincia, y un seminarista mayor. Entre los actos programados está la eucaristía festiva presidida por el obispo, la vigilia de oración por las vocaciones, una jornada de puertas abiertas y un concierto de cornetas y tambores.

El próximo domingo 20 de marzo se celebra en la Diócesis de Zamora el Día del Seminario, con el lema “El sacerdote, don de Dios para el mundo”. El acto central será la eucaristía que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán a las 12 horas en la iglesia de San Andrés, la iglesia del Seminario Diocesano San Atilano.

 

Además, esta institución formativa diocesana acogerá una serie de actos en torno a la jornada, y que comenzarán con la celebración de la ya tradicional Vigilia de oración por las vocaciones en la iglesia de San Andrés, el jueves 17 a las 20,30 horas. El viernes 18, el Seminario acogerá por la tarde los torneos festivos para padres y alumnos.

 

El sábado 19, festividad de San José, patrono de los seminaristas y de las vocaciones sacerdotales, será la Jornada de Puertas Abiertas del Seminario San Atilano, que ofrecerá a todos los zamoranos la posibilidad de conocer sus instalaciones y la vida de sus integrantes a través de visitas guiadas que se realizarán a las 11, 12, 13, 18 y 19 horas. El día terminará con un Concierto de la Banda de Cornetas y Tambores “Ciudad de Zamora” a las 20 horas en la iglesia de San Andrés.

 

El Seminario San Atilano

 

Actualmente, el Seminario Menor San Atilano tiene 46 alumnos que cursan la Educación Secundaria Obligatoria, y cuenta con un claustro de profesores dirigidos por los sacerdotes Miguel Ángel Hernández, rector del Seminario, y Florentino Pérez. Con más de doscientos años a sus espaldas, el Seminario es el centro educativo más antiguo de la provincia.

 

Como señalan sus responsables, el Seminario Menor es “un proyecto educativo donde se madura como persona y como cristiano. Un hogar para descubrir la llamada de Jesús”. Por otro lado, el Seminario Mayor de Zamora cuenta con un alumno, que cursa sus estudios filosóficos y teológicos en la Universidad Pontificia de Salamanca, y que vive en el Teologado de Ávila, institución en la capital salmantina que acoge a seminaristas de varias diócesis de la región.

 

El rector explica, en una reflexión que será publicada el domingo en la hoja diocesana Iglesia en Zamora, que “en el Seminario Menor se ofrece una enseñanza de calidad, cercana al alumno y personalizada, donde cada uno es tratado individualmente. Un nivel de exigencia que pretende extraer de cada chico ‘lo mejor’. No son alumnos perfectos, ni mucho menos, pero quienes acuden a las aulas del Seminario recibirán una propuesta educativa exigente que nace del cariño y pretende amueblarles bien su mente, despertar un sentido crítico y romper con la mediocridad o la monotonía. A ello colaboran decididamente un plantel de profesores, profesionales y entregados, que se desviven por sus alumnos”.

 

Además, refiriéndose en concreto al aspecto de internado, afirma que “más que una residencia y mucho más que un internado, los alumnos internos encuentran en el Seminario una casa donde se prolonga el hogar de su familia. No son muchos. Tampoco lo esperamos. Eso da a nuestra vida diaria un especial calor y cercanía. Algunos han pasado de ser hijos únicos en su casa, o de compartir el afecto con una única hermana, a formar parte de una familia de once hermanos que viven, trabajan, rezan y sueñan juntos. Todo se comparte, desde las tareas domésticas de cada día, hasta la oración cotidiana. En el horizonte, en la meta, Jesús que llama e invita seguirle en el camino de la vocación”.

 

Por otra parte, según Miguel Ángel Hernández, “junto a los alumnos internos, acuden también a las aulas del Seminario un grupo de alumnos, bastante más numeroso, que llamamos alumnos externos. De ellos, algunos sólo vienen a clase. Comparten el espíritu del Seminario en unas clases amplias y luminosas. Otros acuden al Seminario a clase y se quedan por la tarde para participar en las actividades extraescolares: el estudio, la oración, el deporte, los juegos, la formación… Un conjunto de actividades que hacen de la oferta educativa del Seminario un proyecto global para caminar en la vida con Jesús como maestro”.

 

En el horizonte del Seminario está siempre “la llamada de Jesús. La vida cristiana es respuesta a una llamada. A la llamada de Jesús. Descubrir esta llamada y responder es, sin lugar a dudas, la tarea más importante que tenemos cada uno. Y el Seminario ofrece el microclima adecuado para buscar, encontrar y responder. Con doce años son muchos los interrogantes y las dudas. La personalidad está aún por hacer… y también la vocación. ¿Y tú por qué no? ¿Sacerdote? ¿Hacer de mi vida un regalo de Dios para el mundo? Así reza el lema de este año. Ésta es la pregunta capital. Unos responderán que sí. Quizá los menos. Otros se lo plantearán y a lo largo de los años irán buscando qué responder. Otros deciden venir al Seminario porque merece la pena compartir la experiencia que aquí se respira, incorporarse a un proyecto de buscar a Dios en la propia vida. Aprender para servir mejor en la sociedad actual. Todo un programa”.

Para más información:

* Seminario San Atilano: http://seminariomenorsanatilano.wordpress.com/

* Campaña del Día del Seminario: http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/dia-del-seminario.html.html

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