OPINIÓN 

Con ocasión del debate sobre el desarrollo/actividad/oficialidad de las corridas de toro en Cataluña he seguido las diversas y versátiles exposiciones que sobre esta temática/acontecer/actividad se han producido desde las intervenciones de índole moral, incluso ético, hasta aquellas que camina del brazo de la cultura, amarradas a la antropología, sustentadas, en parte, sobre elementos identitarios, además de otras que citan el mantenimiento de las especies ( de todas las especies incluida la especie humana),el ejercicio de la libre iniciativa empresarial y profesional y un sinfín de situaciones competenciales de las diferentes administraciones ejecutivas, y todo ello, se debe decir en seguimiento de la verdad, adobado, por todos los lados, de los componentes preelectorales de los momentos actuales donde se pone en juego, en el juego político, los resultados en las elecciones autonómicas de Cataluña, de Andalucía,..,y de las municipales del próximo año 2011.

En estas exposiciones, previamente citadas, existe una rara, puede que extraña unanimidad, de hacer citas constitucionales, tanto por unos como por otros( cada cual debe averiguar quienes son los unos y , una vez fijados estos, quienes son los otros), ya que la Constitución Española, además de ser de todos los ciudadanos españoles de la España Nación, a veces algunos esgrimen unos pretendidos títulos de propiedad sobre tal texto del año 1978.

Curiosamente, y a la vez oportunamente, tenemos que el 31 de julio se cumple el aniversario de la decisión del Gobierno del ciudadano Calvo Sotelo y Bustelo (D. Leopoldo),hecha en 1981 ( aquel año del 23-F), donde, después de estar ya tres años en vigencia el texto completo de la Constitución Española se dicto (como propuesta obligada), un nuevo mapa territorial de la España Nación que, hasta ese momento, era desconocido, ya que el mapa territorial de 1978 era el asumido desde 1833.

Ante esa formulación dogmática del 31-7-1981, algunos estimamos que se producirían intervenciones de índole moral, ético, cultural, antropológico, identitário, empresarial, profesional y hasta político, pero se vio que, salvo algunas intervenciones individuales o de grupos muy concretos (puede que la sombra del23-F fuera muy alargada), y los escarceos de la defenestrada LOAPA, aquello presentó todos los visos de un amortiguamiento/instrumentalización oficializado.

Todo este revuelo sobre las corridas de toros ahora en 2010,no tuvo en 1981,cuando se cambiaron las linderas constitucionales de las Regiones Históricas de: Castilla La Vieja, Castilla La Nueva, Reino Murciano y Reino Leonés, una actuación/promoción/incidencia mediática análoga, y no sucedió aquello por que los unos y los otros, según parece, eran del mismo bloque (¿del mismo lobby?) y los altavoces mediáticos se apuntaron al silencio oficioso.

Desde el máximo respeto a los ciudadanos que viven de la muy reglamentada actividad taurina y en el idéntico respeto a quienes están en oposición a tal actividad, señalamos que ahora, en el año 2010, tenemos en vigencia el texto de la Constitución Española de 1978, que resulta que es el mismo texto que ya teníamos en 1981, y la situación referencial, guste o no guste, no son las coyunturalidades políticas de ahora en el año 2010, como no tuvieron que ser las de año 1981 (¡con o sin 23-F por medio!), y si,¡ y siempre!, el texto completo de la Constitución Española.

Francisco Iglesias Carreño

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