El balance de su gestión en 2019 se puede resumir en : preocupante pérdida de población, 160 habitantes menos en relación con el 2018, con una cifra actual de 17.935 habitantes, cada vez más alejada de los ansiados 20.000 y que hace que estemos en niveles semejantes al año 2004.

En los cerca de cinco años de gobierno de PSOE e IU en el Ayuntamiento, Benavente ha perdido 615 habitantes. 

Este dato es un indicador de otras situaciones como la bajada de la actividad económica en diferentes sectores, comercio, urbanismo, ocio, etc.

El Alcalde solo se ha escuchado a sí mismo, ha respondido a las críticas a su gestión, de ciudadanos, colectivos o representantes políticos o de los propios trabajadores, con descalificaciones y ataques personales. Ni ha trabajado para recoger propuestas, ni ha aceptado aquellas que no han partido de su entorno social o político.

Con esta forma de actuar demuestra que no ha entendido la gravedad de la situación que vive Benavente y que necesita del trabajo de todos, sin exclusión, para cambiarla. La humildad no ha sido precisamente su fuerte y la prepotencia es muy mala consejera a la hora de gobernar un pueblo.

Dentro del tema económico, es especialmente grave el hecho de que en 2019 el Ayuntamiento se haya visto a aprobar un Plan Económico Financiero, como consecuencia del incumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria, gastando 500.000€ más de lo que ingresaron, incumpliendo la regla del gasto, en más de 1.000.000€ y el período de pago a proveedores. Todo ello recogido en los informes de la Intervención Municipal, así como escaso ahorro conseguido y destinado a inversiones.

Cinco años de gobierno en los que han retrasado la posibilidad de reindustrialización de Benavente y la posibilidad de disponer de terrenos para el asentamiento de empresas. El proyecto en el que se está trabajando y que sustituye al Benavente III, ha tenido fundadas críticas de técnicos conocedores de la materia, que deberán corregirse, como veremos en los próximos meses.

Es muy preocupante que la reciente aprobación del Presupuesto del ejercicio 2020 incumpla algunos puntos del propio Plan Económico Financiero, como era la reducción de los créditos iniciales de diversos programas, que sin embargo no se ha llevado a efecto. Ello puede derivar, si no se producen ingresos suficientes para financiar esos programas, en que se haga necesario subir nuevamente las tasas y precios públicos, como ya ha sucedido, especialmente de los que se financian.

Hay que tener en cuenta además, que este Equipo de Gobierno ha ido aumentando los gastos en servicios y actuaciones que no son de su competencia y que, por tanto, no reciben financiación de otras administraciones; con el efecto perverso de que los mismos acaban siendo sufragados por los benaventanos en detrimento de otros servicios que si debe de cubrir el Ayuntamiento.

Así se echa en falta la mejora de los servicios de limpieza en la ciudad, el mantenimiento de espacios públicos y de conservación de infraestructuras, o de las propias vías de comunicación, calles, avenidas, caminos o fragmentos de carretera de titularidad municipal. El cerca de medio millón de euros provenientes de los Planes Provinciales de Diputación ha permitido realizar una inversión muy importante para acondicionar calles, si bien han surgido defectos en algunas de ellas que tendrán que corregirse, pero aún hay un importante número de las mismas que requieren de mantenimiento.

La fórmula utilizada por el Equipo de Gobierno para solucionar problemas, no ha sido a través de una gestión eficiente de los recursos de los que dispone, sino del aumento del gasto o de pleitos. Como se ha visto con el aumento del gasto en materia de personal o de los pleitos del Ayuntamiento.

 La falta de previsión ante situaciones muy graves, como lo puede ser una posible indemnización millonaria a vecinos de Benavente, afectados por la posible ejecución de la sentencia del Edificio Villalar, derivada de actos urbanísticos cuya responsabilidad es del propio Ayuntamiento durante gobiernos del PSOE, es también muy preocupante. En algunos de estos temas se ve claramente también la falta de trasparencia del Alcalde, Luciano Huerga, para con el pueblo.

Durante este año ha sido una constante la ausencia total de transparencia en determinadas Concejalías y especialmente en algunos de los temas que mayor trascendencia tienen para la ciudad. A pesar de que el Señor Alcalde, es su discurso de toma de posesión abogaba por el diálogo y la transparencia, lo cierto es que su comportamiento ha dejado mucho que desear.

Se echa en falta, por tanto, y se demuestra, la falta de un ejercicio de transparencia y, también, de sensibilidad del Alcalde a la hora de escuchar y recoger las aportaciones de todos, en bien del interés público, a la hora de llevar a cabo decisiones que son muy importantes para el futuro de la ciudad.

Ante la grave situación en la que se encuentra Benavente, la oposición le ha ofrecido en diferentes ocasiones realizar un trabajo conjunto para revertirla, pero siempre ha hecho caso omiso.

El Ayuntamiento de Benavente tendrá que hacer un importante esfuerzo económico para hacer frente a las obligaciones que se deriven de proyectos que requerirán de grandes inversiones, que pueden hipotecar la economía del Ayuntamiento y del pueblo durante décadas; por lo que se debe de actuar de forma muy meditada y escuchando a todos, incluidas las voces críticas, que no hay que despreciar.

El PP ha manifestado a este respecto que: “no podemos permitirnos el lujo de equivocarnos”.

Foto: imágen del parque infantil de la Mota, en Benavente

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