Se ha informado a la fiscalía para que se investigue

 

La Junta de Castilla y León está envenenando con herbicidas las cunetas de las carreteras del Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, espacio que pasa por ser una herramienta de las administraciones públicas para aplicar políticas de conservación de la diversidad biológica, pero también un recurso y una atracción turística de importancia creciente y un elemento de diferenciación para las actividades productivas.

Además en los últimos años el uso ilegal de veneno (fitosanitarios), dentro del parque ha producido la mortandad de numerosas especies, entre las que se incluyen especies protegidas como el oso pardo, con hasta 4 muertes certificadas.

Día 26 de mayo del 2010 en el Parque natural de Fuentes carrionas
Día 26 de mayo del 2010 en el Parque natural de Fuentes carrionas

Los herbicidas que pudieran estar utilizándose sobre las cunetas son de amplio espectro, y tendrían como principio activo el glifosato; Un herbicida, no selectivo, utilizado para eliminar hierbas y especies leñosas. Los herbicidas en base a glifosato pueden ser altamente tóxicos para animales y humanos. Estudios de toxicidad han revelado efectos adversos: toxicidad subaguda y crónica, daños genéticos, trastornos reproductivos, aumento de la frecuencia de anomalías espermáticas y carcinogénesis. Estos herbicidas, además, contienen otros compuestos que pueden ser tóxicos, que sirven para facilitar su manejo o aumentar su eficacia. Entre estos ingredientes están el N-nitroso glifosato que, como otros compuestos nitrogenados, son cancerígenos, y el formaldehido, otro carcinógeno conocido que se forma durante la descomposición del glifosato.

El glifosato es, además, adsorbido fuertemente por el suelo y es muy soluble en agua, siendo fácilmente alterado por el ambiente, lo que aumenta su peligrosidad. La persistencia del glifosato varía de dos a seis meses. El glifosato puede entrar en los ecosistemas por escorrentía superficial, siendo definitiva su alta toxicidad para la fauna acuática. Hay que destacar que se han fumigado cunetas por donde discurre abundante agua debido a las copiosas lluvias y nieve de esta primavera, aguas que fluyen hacia las cuencas hídricas del Carrión y del Pisuerga terminando en los pantanos que las recogen.

La justificación para estas fumigaciones podría pasar por eliminar hierba para favorecer la visibilidad de las carreteras y hasta reducir los riesgos de incendio, argumentos tan inútiles como falsos pues se han fumigado de forma indiscriminada tanto curvas como rectas, y el secar la hierba no reduce el peligro de incendios, sencillamente lo aumenta.

Si se tiene en cuenta que estamos todavía en época de recolección de setas, que los frutales están en flor, y que “por las carreteras circulan vehículos”, el herbicida puede terminar siendo absorbido por las personas, consciente o inconscientemente.Tanto fauna silvestre como el ganado siguen pastando en estas zonas, la relicta y vital apicultura se concentra en entornos próximos a las carreteras, por lo que se verán afectados por este producto tóxico.

Se han fumigado incluso zonas catalogadas de la máxima protección, las mismas, que por resolución temporal se limitan al transito determinadas áreas. Y se produce contraviniendo la normativa del parque natural.

Hay que destacar que se está poniendo en riesgo las garantías de aquellos que, con mucho esfuerzo, hayan orientado su producción hacia la certificación ecológica y la distinción otros, mediante un manejo escrupuloso. Curiosamente actividades que con hipócritas políticas de gestión se intentan fomentar en el parque natural, pero siempre de palabra y en papel.

Estos productos además pueden extenderse, mas allá de su prevista zona de aplicación, hacia pastos, praderas de siega o simplemente que el ganado y abejas pasten y pecoreen en las cunetas envenenadas, para que se ponga en juego la calidad de la leche, la miel y a la posibilidad de que puedan perder la certificación de producto ecológico, sus habituales y confiados clientes ganados con esfuerzo, o “simplemente” poner en riesgo la cadena alimentaria y al consumidor final.

Estamos seguros si muere ganado, aborta o enferma que entonces si, la administración aplicará el escrúpulo normativo para sus responsabilidades, y, para otros, la exigencia legal que relacione “causa-efecto”……. De la fauna silvestre ni hablemos.

FAPAS (Fondo para la protección de los animales salvajes) ha denunciado la, ya, habitual irresponsabilidad de la Junta de Castilla y León en sus espacios naturales y con sus gentes, que pasa por ser un interés puramente propagandístico y justificativo en sus intenciones, siempre en uno u otro sentido, especulativos.

Es insólito que se promueva la agricultura y ganadería ecológica en los parques naturales y se combata la utilización ilegal de fitosanitarios que eliminan valores ambientales, que son señera del Parque, y sea la propia Junta de Castilla y León la que utilice de forma masiva herbicidas para realizar un trabajo para el que existen métodos mecánicos eficientes y no contaminantes y que generan mas empleo.

FAPAS solicitará al Ministerio de Economía y a través de Europarc, que se retire la “Q” de calidad concedida en 2007, por el esperpéntico e irresponsable espectáculo en la gestión de este espacio y la traición continua de este gobierno autonómico a la sociedad de la montaña palentina, la de la Provincia de Palencia, la castellano leonesa, española y europea a la que se debe con su gestión.

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