El presidente de la Diputación abrió las puertas del nuevo edificio de la Diputación para mostrárselo a los empleados públicos que trabajan en las dependencias provinciales, cerca de 400 trabajadores aunque sólo 70 se instalarán en él a lo largo de este año.

Se trata de un edificio moderno, adaptado a las nuevas tecnologías  y a que puedan acceder a él personas con minusvalías. El presidente además quiso acentuar el hecho de que, al margen de las opiniones que pueda suscitar, el edificio cierra y completa la plaza de Viriato  a la que aporta su cuarta fachada, y contribuye junto con el teatro Ramos Carrión, que se construye en la actualidad, a embellecer el casco histórico de la ciudad.

Fernando Martínez Maíllo  explicó también cómo este edificio contribuye a dignificar el trabajo de los funcionarios públicos que se trasladarán desde el antiguo palacio provincial, en el cual no se cumplían ya los requisitos mínimos para albergar los servicios públicos.

El edificio ha contado con un presupuesto de 3,4 millones de euros  y ha sido redactado por las arquitectas  Mª Antonia Fernández Nieto y Pilar Peña Tarancón. La empresa constructora ha sido la UTE de Rearasa y CYM Yáñez S.A.

Servicios próximos al público

En la planta baja se sitúan las funciones del edificio más próximas al público. Un vestíbulo con unas dimensiones adecuadas para poder ser representativo acoge al visitante de los distintos departamentos que integran el edificio y permite ser utilizado como sala de exposiciones o de recepciones. También en esta planta se sitúa la Recaudación voluntaria y ejecutiva del servicio de Gestión Tributaria y Recaudación, con una notable afluencia de personas, y la Oficina de Turismo.

En las plantas primera y segunda se desarrollan el resto de las oficinas: Servicios Sociales, Agricultura, Contratación, Arquitectura y las oficinas de los partidos políticos.  El patio es el organizador del espacio, creando dos crujías de mayores dimensiones al norte y al sur donde se ubican las oficinas abiertas que acogerán al mayor número de trabajadores, y dos más estrechas a oeste y este donde se insertan habitaciones de menor tamaño para despachos y salas de reuniones.

Se ha intentado que el mayor número de personas trabaje en ámbitos comunes, creando las separaciones necesarias a través del mobiliario y de mamparas, y cerrando despachos con láminas de vidrio que aíslan acústicamente, pero que permiten una cierta continuidad visual.

Las salas de reuniones dotan a estos trabajadores de ámbitos de privacidad cuando algún departamento lo requiera. Los despachos cerrados se insertan en la fachada norte y en conexión con la zona de trabajo abierto, para alojar a aquellos funcionarios que necesitan mayor privacidad en su trabajo, pero sin perder la proximidad del resto de compañeros. Los dos sótanos del edificio se utilizan para albergar archivos para la diputación y las instalaciones que requiere el funcionamiento del edificio.

El presidente de la Diputación explica las características de las nuevas dependencias, acompañado por la arquitecta y el responsable de la empresa constructora (Se abre en ventana nueva)Jornada de puertas abiertas

El presidente de la Diputación explicaba a los periodistas que esta obra, fruto de un concurso de ideas fallado en el año 2000, ha podido llevarse a cabo gracias a que durante estos años se han ido consignando partidas presupuestarias, pero que si tuviera que hacerse en estos momentos de crisis, seguramente  sería complicado. Y anunció que con el fin de que el edificio pueda ser visitado por todos los ciudadanos, se realizarán unas jornadas de puertas abiertas próximamente, aunque nos e especificó el día.

También avanzó que el viejo edificio, en el que se convocó un concurso de ideas y que en estos momentos se encuentra en fase de redacción del proyecto por parte de los arquitectos ganadores, será de uso público, preferentemente cultural dejando una parte para uso institucional, y otra para albergar el futuro Archivo Regional de la Emigración.

La Casa de la Provincia

Fernando Martínez Maíllo añadió que le gustaría que fuera un centro cultural amplio y diverso y que llevara el nombre de La Casa de la Provincia, donde cualquier ciudadano, alcalde o asociación de la provincia tenga un sitio donde reunirse. Para esta nueva obra, dijo, no existe de momento consignación presupuestaria, pero cuando exista el proyecto, se buscará la financiación como se ha hecho con otras obras, y será el reto de los próximos años.

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