La Junta recaudó 564,8 millones de euros por los impuestos y tasas que gestiona en 2010, el 4,4% menos que el ejercicio anterior. Este descenso es 10 puntos inferior al que se registró hace un año. La bajada más acusada se produce en uno de los tributos vinculados a la actividad inmobiliaria, uno de los sectores que más ha sufrido el impacto de la crisis económica, y en concreto en el que grava la formalización de las escrituras y otros documentos notariales.

Como viene siendo habitual en los últimos años, el tributo más cuantioso para las arcas autonómicas en 2010 fue el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que aportó 187,1 millones a las cuentas de la comunidad, el 30,4% más que en 2009, y fue el único que registró una evolución positiva.

A continuación y en contraste con lo anterior, se situó el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, también muy ligado a la construcción, que sumó 146 millones de euros (-23,2%). El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones añadió 115,1 millones de euros, el 9,9% menos. La recaudación por la Tasa sobre el Juego cayó el 6,9%, situándose en 85,6 millones, mientras que la contribución de las Tasas de la Comunidad fue de 31 millones de euros, el 17,6% menos.

La calidad de los servicios tributarios es una prioridad para la Consejería de Hacienda, que dirige Pilar del Olmo. Con el fin de mejorar la gestión y acercar la Junta a los ciudadanos, se han potenciado dos herramientas telemáticas en los últimos años. Por una parte, la Oficina Virtual de Impuestos Autonómicos (OVIA), creada en 2004 para hacer posible el pago de los tributos a través de Internet. Por otra, el Sistema de Valoración de Bienes, que permite consultar en el portal web de la Junta (www.jcyl.es) los precios medios de mercado de los bienes cuya transmisión está sujeta a gravamen.

Castilla y León ha sido pionera en la implantación de la OVIA, una oficina sin papeles que hace más eficiente la labor de la Administración y ahorra tiempo y dinero a los contribuyentes, en especial a aquellos que residen en el medio rural. Su utilización aumenta ejercicio tras ejercicio. En 2010, séptimo año de funcionamiento de este servicio, se presentaron por esta vía 106.480 autoliquidaciones valoradas en 104,5 millones de euros. De ellas la mayor parte (63.806, prácticamente el 60% del total) fueron del principal tributo que gestiona la Junta, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

El uso del Sistema de Valoración de Bienes también es creciente. En 2010 se hicieron 678.074 valoraciones por Internet, el 11,5% más que el año anterior, de las que 377.255 fueron de bienes urbanos, 188.631 de bienes rústicos y 112.188 de vehículos.

Los beneficios fiscales ahorran 344,4 millones a los ciduadanos
La Consejería de Hacienda mantuvo el año pasado su política de reducción selectiva de impuestos, que se plasmó en la aplicación de 36 beneficios fiscales tanto en el IRPF como en los tributos que gestiona la Junta. Las reducciones y bonificaciones en estos últimos -el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados- supusieron un ahorro de 344,4 millones de euros a 77.692 castellanos y leoneses. Es decir, el 11,4% más y el 10,6% más, respectivamente, de lo que estaba previsto.

Al igual que el año anterior, en 2010 los principales beneficiarios fueron los contribuyentes que tuvieron que hacer frente a los gastos derivados de una herencia o una donación. En concreto, el año pasado 66.103 personas se vieron favorecidas por la supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones de padres a hijos y entre cónyuges -el 6,8% más que en 2009-, y dejaron de pagar 315,2 millones de euros.

En el caso del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el colectivo más beneficiado fue el de los jóvenes que compraron o hipotecaron su vivienda, que ascendieron a 11.059 por importe de 28 millones de euros. De ellos, 1.606 eran menores de 36 años a los que se aplicó un tipo reducido por adquirir un hogar en un pueblo, lo que les supuso un ahorro de 7 millones.

La lucha contra el fraude afloró 126,4 millones de euros
Dentro del Plan de Control de la Consejería de Hacienda, en 2010 se realizaron 31.197 actuaciones que permitieron aflorar fraude por importe de 126,4 millones.

En concreto, se efectuaron 30.825 liquidaciones complementarias por valor de 112,8 millones de euros. De ellas, 4.037 fueron del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, cuantificadas en 71,4 millones de euros. El grueso de las liquidaciones complementarias se realizó en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos, que fueron 26.788, por 41,3 millones de euros.

Junto a esto, la Dirección General de Tributos levantó 372 actas de inspección por una deuda de 13,6 millones de euros. El tributo que grava las transmisiones patrimoniales y la documentación notarial concentró el 55% del total, 203 actas valoradas en 8,5 millones. A continuación se situó el Impuesto sobre el Patrimonio (extinguido en la actualidad), con 100 actas por 0,13 millones. Por último, se tramitaron 69 actas por 5 millones de euros relativas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Escasa conflictividad respecto a la media

En todo caso, lo cierto es que la conflictividad respecto a los tributos cedidos se ha reducido progresivamente desde el año 2000, lo que ha tenido como consecuencia una disminución de los recursos que se presentan ante la Consejería de Hacienda. Mientras que hasta hace una década la cifra de reclamaciones era siempre superior al 2% de los expedientes tributarios, 2010 acabó con un porcentaje del 0,8% del total.

El menor número de litigios también se observa en los recursos ante el Tribunal Económico-Administrativo. De acuerdo con los últimos datos del Ministerio de Economía y Hacienda, correspondientes a 2009, sólo el 7,1% de las liquidaciones complementarias -las que realiza la Junta cuando no está de acuerdo con la autoliquidación que efectúa el contribuyente- fueron objeto de reclamación ante este tribunal, porcentaje muy inferior al 9,2% de media nacional.

Crecen los aplazamientos y fraccionamientos de deudas fiscales
La diligencia en la tramitación de los expedientes es otro de los principales ejes de acción de la Consejería de Hacienda. Cabe destacar, en este sentido, que la Dirección General de Tributos, que tiene al frente a José Agustín Manzano, los gestiona en la mitad de tiempo que la media nacional. En concreto, en 2010 Castilla y León tramitó los expedientes de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en 2,5 meses y los de Sucesiones en 5,1 meses, frente a los 6,5 y 10,1 meses que se registraban en 2009 -último dato disponible- como promedio de todas las regiones.

En materia de gestión, por otra parte, llama la atención el hecho de que vuelven a incrementarse de forma notable los aplazamientos y fraccionamientos de deudas tributarias. En atención a la difícil situación económica de muchas familias y empresas, en abril de 2009 la Consejería de Hacienda simplificó y flexibilizó los requisitos necesarios para beneficiarse de esta posibilidad. Esto permitió que en 2010 se produjeran 1.658 aplazamientos y fraccionamientos de pago, lo que supone un aumento del 24% respecto a 2009. En consonancia con esto, el importe aplazado o fraccionado subió el 42%, hasta los 18,1 millones de euros.

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