El Consejo de Gobierno ha aprobado el proyecto de Ley de Turismo de Castilla y León, que regulará la ordenación, planificación, promoción y fomento del turismo en la Comunidad, además de buscar la rentabilidad económica y social del sector y la protección de los recursos turísticos.

La Ley, que considera al turismo como un sector estratégico para el equilibrio territorial, la accesibilidad y la cooperación con proyectos transfronterizos, pretende la calidad en la gestión y en los servicios turísticos, introduce novedades como la ampliación del catálogo de competencias de las Administraciones Públicas de la Comunidad de Castilla y León, y refuerza la participación y coordinación a través del Consejo Autonómico de Turismo de Castilla y León y de la Comisión Interconsejerías de Turismo. También actualiza los derechos y deberes de las empresas turísticas y de los turistas y las nuevas actividades turísticas, y regula las tipologías de alojamientos hoteleros y rurales y sus especialidades.

La Ley de Turismo se inspira en el desarrollo sostenible y la accesibilidad y se establece la planificación turística como modelo de gestión además de adaptarse a la normativa europea simplificando trámites. También refuerza la marca turística Castilla y León, abre el carácter de las declaraciones de interés turístico y crea nuevas tipologías de oficinas de turismo.

El objeto de la ley es regular el turismo, su ordenación, planificación, promoción, fomento y disciplina, con la finalidad de construir un turismo sostenible en el que se alcance la mayor rentabilidad económica y social y en el que se protejan los recursos especialmente significativos por sus valores ambientales y culturales. Además del impulso del turismo como sector estratégico e instrumento para lograr el desarrollo de la Comunidad Autónoma, la ley singulariza fines que forman parte de la estrategia global de la Comunidad de Castilla y León como el equilibrio territorial, el fomento de la accesibilidad en el ámbito del turismo, el estímulo de la cooperación en proyectos turísticos transfronterizos, los criterios de calidad en la gestión de empresas y servicios turísticos, así como la profesionalidad, calidad y estabilidad en el empleo. La nueva ley nace para crear un entorno competitivo que favorezca la actividad empresarial y la creación de empleo estable y de calidad, así como para la adecuada protección de los turistas y recursos turísticos de la Comunidad de Castilla y León. La regulación unitaria de la materia turística precisa de un esfuerzo normativo adicional para su aplicación y desarrollo, siendo necesario un texto que responda a las demandas del turista del siglo XXI y de los empresarios y que se adapte a la normativa comunitaria.

La nueva Ley de Turismo de Castilla y León amplía el catálogo de competencias de las Administraciones Públicas de la Comunidad Autónoma en la protección y preservación de los recursos turísticos existentes e incorpora novedades en lo que se refiere a las competencias de las entidades locales. El papel y las competencias de los Patronatos de Turismo se refuerzan y se hace un reconocimiento expreso de las Comunidades Castellanas y Leonesas en el exterior. La ley supone un avance en el ámbito de la organización en materia de turismo, donde destaca el refuerzo de las funciones y la participación del Consejo Autonómico de Turismo de Castilla y León, con la creación del Centro de Análisis Turístico de Castilla y León, el Comité Permanente de desarrollo de nuevos productos turísticos y la Mesa de la formación en materia de turismo, así como la clara apuesta por la colaboración con los distintos agentes económicos y sociales que intervienen en el turismo. Asimismo está prevista la creación de la Comisión Interconsejerías de Turismo, que permitirá una mayor coordinación administrativa entre los departamentos de la Junta para abordar la actividad turística con rigor y garantía.

La nueva ley aborda la actualización de los derechos y deberes de las empresas turísticas y de los turistas con un mayor equilibrio entre ambos y regula la sobrecontratación. Se regulan por primera vez con rango de ley actividades turísticas y operadores como el turismo activo, los albergues en régimen turístico o las centrales de reservas, y se regulan nuevas tipologías de alojamientos o especialidades que demandan los turistas. Así, los alojamientos hoteleros se clasifican en hoteles, hoteles apartamento, moteles, hostales y pensiones y se abre la posibilidad de especialización de los alojamientos hoteleros en hotel familiar, hotel gastronómico, hotel balneario y hotel con historia. En el ámbito del turismo rural se recoge la nueva categoría de Hotel Rural, desaparece la categoría de Centro de Turismo Rural, se mantienen las figuras de la Posada y de la Casa Rural y se prevé la clasificación de todos los alojamientos de turismo rural en cinco categorías en función de sus instalaciones, equipamientos y servicios ofertados. Castilla y León será la primera Comunidad en disponer de 5 categorías en lo que a alojamientos de turismo rural se refiere. En los establecimientos de restauración se mantienen los tres grupos tradicionales (restaurantes, cafeterías y bares) y se recoge como novedad los salones de banquetes y la posibilidad de especialización de los restaurantes en asador y mesón.

Los principios en los que se inspira la ley son el desarrollo sostenible y la accesibilidad. El desarrollo sostenible con el fin de preservar los recursos turísticos y de procurar su correcto aprovechamiento como garantía para conservar el legado cultural, natural y social de la Comunidad y contribuir de forma equitativa al crecimiento económico y al bienestar de los ciudadanos. Bajo la denominación “Castilla y León accesible” se añade un nuevo artículo que adopta un compromiso con los discapacitados con el pleno convencimiento de que un turismo más accesible es un turismo de más calidad. Asimismo se concretan los recursos turísticos estratégicos que son seña de identidad de Castilla y León: la lengua castellana, la gastronomía, los bienes de interés cultural, los espacios naturales declarados protegidos, los bienes incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial y las Reservas de la Biosfera.

La planificación turística como instrumento de gestión a través del Plan Estratégico de Turismo de Castilla y León y la incorporación de los principios que informan la Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a los servicios en el mercado interior se incluyen en la nueva norma. Ello supone que la ley mantendrá la eliminación de barreras legales y la simplificación de los procedimientos, la modernización de la Administración, el fomento del nivel de calidad de los servicios públicos y el establecimiento de un marco normativo que incrementará la actividad económica y el desarrollo del sector turístico, como sector clave para generar riqueza y empleo en Castilla y León. Asimismo, se actualizan las medidas de promoción y fomento del turismo para reforzar la marca turística Castilla y León como destino turístico global, se plantean con un carácter más abierto las declaraciones de interés turístico de Castilla y León al posibilitar declaraciones de acontecimientos de naturaleza cultural, artística, deportiva, gastronómica y festiva, y se establecen nuevas tipologías de oficinas de turismo -integradas y supramunicipales-, en coherencia con la realidad territorial y turística de Castilla y León.

Dar entrada en la ley a la oferta turística complementaria, incluyendo una serie de servicios que contribuyen a la diversificación de la oferta y desarrollo del turismo, es otra de las novedades de la ley. Se reconocen por primera vez una serie de servicios  que diversifican la oferta turística de la Comunidad: complejos turísticos de esquí y montaña, complejos de golf, palacios de congresos y oficinas de congresos, transporte público de viajeros y alquiler de vehículos con o sin conductor, organizadores profesionales de congresos, estaciones termales y otros establecimientos de turismo de salud, bodegas y complejos de enoturismo, catering, centros de enseñanza del español para extranjeros acreditados oficialmente, valorización y gestión del patrimonio cultural o natural. Por último, se actualiza la disciplina turística partiendo de la experiencia anterior, lo que supone una revisión de tipos infractores y un endurecimiento del régimen sancionador. En este sentido uno de los objetivos esenciales de la ley es la lucha contra la actividad clandestina, como elemento fundamental de la calidad que se pretende impulsar.

El proyecto de ley se estructura en una exposición de motivos, un título preliminar y seis títulos, que comprenden noventa y dos artículos, seis disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y diez disposiciones finales. El proyecto de ley ha sido sometido al conocimiento de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos, la Comisión Delegada de Política Territorial y Desarrollo Rural y el Consejo de Turismo de Castilla y León, ha pasado los trámites de información pública y audiencia, estudio por las Consejerías, cuenta con los informes de la Consejería de Hacienda, de la Dirección de los Servicios Jurídicos y del Consejo Económico y Social, y con el dictamen del Consejo Consultivo y la notificación a la Comisión Europea.

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