El consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, ha mantenido esta mañana una reunión de trabajo en Toledo con el consejero de Presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José Valverde Serrano. En el transcurso del encuentro, además de cerrar el contenido del protocolo de colaboración, los dos consejeros han acordado que, de manera inmediata, los vecinos del Valle del Tiétar reciban atención sanitaria en el hospital de Talavera. Entre las prestaciones se incluye la oncología médica, lo que supone también el servicio de hospital de día oncológico.

El acuerdo alcanzado esta mañana por la Consejería de la Presidencia permite que, antes de la entrada en vigor del protocolo, y con efecto inmediato, los cerca de 30.000 vecinos de las zonas básicas de Salud de Lanzahíta, Sotillo de la Adrada, Arenas de San Pedro, Mombeltrán y Candelada, situadas en el Valle del Tiétar puedan ser atendidos en el hospital de Talavera en prestaciones como la oncología médica (lo que incluye la asistencia al hospital de día oncológico), la endocrinología, neurología, neumología, reumatología y la asistencia al parto. De esta forma, el ejecutivo de Castilla y León pretende reducir las molestias para los pacientes de estas zonas que, hasta ahora, debían trasladarse a  la capital abulense para recibir alguna de estas prestaciones. Del mismo modo, también se contempla la asistencia en urgencias y emergencias médicas para estas zonas de salud.

La reunión se ha desarrollado en un clima de alta cordialidad entre los dos gobiernos y ha permitido avanzar de manera significativa para cerrar un texto de consenso. Los dos ejecutivos creen que la nueva etapa de las relaciones autonómicas debe facilitar los acuerdos entre distintos territorios profundizando en las competencias que ya se gestionan.

En concreto, De Santiago-Juárez ha valorado “el esfuerzo y el permanente espíritu de diálogo” demostrados por el gobierno castellano-manchego desde que la Consejería de la Presidencia estableció el primer contacto el pasado mes de marzo. “Gracias a esa buena voluntad y al interés expresado por el ejecutivo de Castilla-La Mancha”, ha señalado el consejero de la Presidencia, “las conversaciones para fijar el documento definitivo a partir del que en su día se envió desde Castilla y León han ido por muy buen camino en los últimos meses”.  “Esto demuestra”, añade De Santiago-Juárez, “la plena validez y eficacia del modelo autonómico donde el ciudadano debe ser siempre el principal protagonista y beneficiario de las actuaciones de las administraciones públicas”.

De hecho, el texto que firmarán Herrera y Barreda a principios de 2009 camina en esa línea al incluir “los servicios que más directamente afectan al bienestar de las personas como la sanidad, los servicios sociales o la educación”, apuntó De Santiago-Juárez.

CONTENIDO DEL PROTOCOLO

En la misma línea de los acuerdos ya suscritos con Madrid, La Rioja y el Principado de Asturias, el protocolo de colaboración con Castilla-La Mancha comprenderá materias muy diversas pero con un objetivo fundamental: mejorar la vida de quienes residen en las zonas limítrofes a través de la prestación de servicios de calidad.

Así, en materia sanitaria, además del acuerdo alcanzado hoy en la reunión mantenida entre De Santiago-Juárez y Valverde y que permite el acceso inmediato de los vecinos del Valle del Tiétar a varias prestaciones que venían reclamando, también se consigue que este colectivo acceda a una más amplia cartera de servicios sanitarios en el hospital de Talavera de la Reina. De manera más genérica también se contempla la colaboración en otras materias como la Atención Primaria, la atención en salud mental y asistencia psiquiátrica, la formación del personal o la investigación en Ciencias de la Salud.

Las dos comunidades también dejan constancia de su preocupación por la adecuada atención a las mujeres víctimas de violencia de género. Para garantizar la mayor seguridad de este colectivo, se pretende establecer el compromiso de coordinar las redes de centros de acogida situados en Castilla y León y Castilla-La Mancha para derivar aquellos casos que se consideren oportunos a una comunidad autónoma en concreto.

Las cuestiones sociales también han ocupan una parte sustancial del protocolo ya que se incide en la atención a la dependencia para lograr un adecuado tratamiento a las personas que viven esta situación y agilizar la tramitación administrativa de los expedientes. De hecho, si un posible beneficiario reside en una comunidad distinta a aquella en la que esté empadronado, la voluntad “recíproca” es que la valoración sea realizada por el gobierno autonómico de residencia. Valoración que será remitida a la comunidad de origen para su resolución. Asimismo, habrá acuerdos para el seguimiento de algunos casos y para el intercambio de información sobre las personas dependientes.

En cuanto al ámbito educativo, los dos territorios comparten la necesidad de que este servicio público fundamental se beneficie de una mejora continua. Esta intención se concreta en diferentes acuerdos relacionados con la admisión en centros y el acceso a servicios como el comedor, el transporte o las ayudas al estudio y la residencia. También se pretende fomentar el intercambio de experiencias en la implantación de escuelas bilingües así como en programas de convivencia y prevención de la violencia en las aulas.

Los dos gobiernos autonómicos, mediante este proyecto de protocolo de colaboración, también quieren aumentar y mejorar las relaciones en otras materias como la protección civil, el medio ambiente, la cultura y el turismo o las actividades agrícolas y ganaderas.

OBJETIVOS DE LOS PROTOCOLOS

La reunión celebrada en Toledo responde a tres grandes objetivos que presiden los contactos iniciados el pasado mes de marzo por la Consejería de la Presidencia. En primer lugar y como asunto principal para la Junta de Castilla y León, contribuir a fijar población en las zonas periféricas. Para ello es imprescindible según De Santiago-Juárez “acercar a los ciudadanos los mejores servicios esenciales” y ofrecer una prestación “de calidad” para eliminar así las diferencias entre territorios.

Además, estos acuerdos con las comunidades limítrofes responden al desarrollo del renovado Estatuto de Autonomía y a la idea de conseguir un autonomismo “útil y cooperativo”. Útil para los ciudadanos beneficiados por el ámbito de actuación de los acuerdos, y cooperativo dentro de un marco de diálogo fluido y necesario con el conjunto del Estado, y de manera especial, con las comunidades autónomas más cercanas. Todo ello como aplicación de lo marcado en el artículo 60.1 de nuestro Estatuto.

En tercer lugar, la línea de trabajo desarrollada por la Consejería y, en concreto, por la Dirección General de Relaciones Institucionales de la que es responsable María de Diego, pretende dar respuesta a una de las prioridades marcadas por Juan Vicente Herrera en su discurso de investidura donde planteó la importancia de “mantener y reforzar” las herramientas de colaboración en el marco del Estado de las Autonomías.

OTROS ACUERDOS

Con esta reunión, la Consejería de la Presidencia consolida el trabajo iniciado a mediados del pasado mes de marzo, cuando se establecieron los primeros contactos con los gobiernos de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura, La Rioja y Madrid. En aquellas cartas se aludía a la necesidad de profundizar en la colaboración entre territorios siempre con la premisa de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y, sobre todo, de quienes viven en las áreas periféricas.

Ese trabajo ya ha permitido la firma de tres protocolos generales de colaboración con Madrid, La Rioja y Asturias con acuerdos que ya se aplican sobre el terreno. De hecho, para garantizar la efectividad de lo expuesto sobre el papel ya funcionan los Comités de Seguimiento de los acuerdos rubricados con las comunidades madrileñas y riojana y en próximas fechas, se constituirá el que velará por el cumplimiento del documento suscrito con el ejecutivo asturiano.

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