El presidente del Gobierno ha comparecido ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar de las conclusiones adoptadas en el Consejo Europeo, celebrado los pasados días 19 y 20 de marzo en Bruselas. A juicio de Rodríguez Zapatero en este  Consejo los Estados Miembros de la Unión han reforzado su capacidad de actuación conjunta y de liderazgo internacional en la actual coyuntura.

José Luis Rodríguez Zapatero ha explicado que el Consejo de Primavera ha puesto de manifiesto que la Unión Europea tiene “la capacidad y la firme voluntad política” de adoptar, de forma conjunta, medidas que nos permitan superar la actual situación económica, y, que cuenta con instrumentos cada día más eficaces para ello.

Del Consejo, por tanto, ha surgido un mensaje de confianza para nuestros ciudadanos, y se ha reforzado la idea de que “Europa constituye el marco de concertación imprescindible en la actual coyuntura”.

Subrayó que el Consejo Europeo ha expresado su compromiso de atender de forma prioritaria las necesidades de los ciudadanos más vulnerables, una prioridad que comparte el Gobierno de España.

El Consejo ha seguido asumiendo sus responsabilidades en relación con la reforma del sistema financiero internacional y ha adoptado una posición conjunta con vistas a la reunión del G-20 en Londres, el próximo día 2 de abril.

Ha abordado también dos asuntos de gran trascendencia: la seguridad energética y la lucha contra el cambio climático, con vistas a la Conferencia de Copenhague.

Respecto a la mejora de la seguridad energética, la Unión Europea ha decidido dar un impulso a sus interconexiones e infraestructuras, diseñar un mecanismo de gestión de crisis, avanzar en la consecución del mercado interior de la energía, y mejorar la eficiencia energética y la diversificación de los suministros.

En particular, señaló el Presidente, se ha introducido una referencia al desarrollo de las energías renovables, un ámbito en el que España  está realizando importantes esfuerzos.

Además, el Consejo ha reiterado su compromiso de aumentar un 30 por ciento la reducción de emisiones, siempre que otros países desarrollados lleven a cabo reducciones comparables.

El Consejo Europeo también ha aprobado una declaración a favor de la constitución de la “Asociación Oriental” y ha reiterado su voluntad de consolidar la Unión por el Mediterráneo.

Por otra parte, el Consejo Europeo ha sido también informado de los preparativos de la próxima Cumbre Unión Europea-Estados Unidos del día 5 de abril en Praga, y de la evolución del proceso de ratificación del Tratado de Lisboa en Irlanda y en la República Checa.

Situación económica

El Presidente ha explicado que los Estados Miembros estamos empeñados en conseguir la normalización del flujo del crédito, pues “somos conscientes de que ésta es una condición imprescindible para que las medidas adoptadas de apoyo a la actividad económica tengan plena efectividad”.

La Unión ha considerado prioritario que se avance en el tratamiento de los activos tóxicos y considera “indispensable” la supervisión y regulación de los mercados financieros.

Anunció que en los próximos meses se adoptará una “importante normativa europea sobre agencias de calificación crediticia, empresas de seguros, requerimientos de fondos propios de bancos y pagos transfronterizos y dinero electrónico”.

Reunión del G-20

El Consejo Europeo ha adoptado una posición cuyos principales elementos ha detallado el Presidente.

El primero de ellos se centra en la coordinación de las medidas de estímulo fiscal; el restablecimiento del flujo de crédito a la economía real con actuaciones coordinadas en igualdad de condiciones; el rechazo a cualquier forma de proteccionismo; y una respuesta al problema de la financiación del comercio internacional, mediante una iniciativa multilateral.

El segundo pretende reforzar la capacidad de gestión y de prevención de crisis a nivel mundial, encomendando al Fondo Monetario Internacional la supervisión y el fomento de la aplicación del Plan de acción decidido en la Cumbre del G20 de Washington.

En este sentido, el Consejo ha decidido contribuir, de forma voluntaria, al aumento de recursos del Fondo Monetario Internacional con 75.000 millones de euros dirigidos a paliar situaciones de crisis.

El tercero se dirige a reglamentar los mercados financieros mediante una mayor transparencia, rendición de cuentas, y mejora de la supervisión de todos los productos, de las agencias de rating y del mercado de derivados.

El Consejo ha considerado también necesaria la adopción de medidas para combatir los paraísos fiscales y para regular el sistema de remuneración de ejecutivos.

Además, ha subrayado la importancia de apoyar a los países en desarrollo en sus respuestas a los efectos de la crisis.

Programa de inversiones

Finalmente, el Presidente se ha referido al programa de inversiones aprobado en este Consejo y previsto por la Comisión: 5.000 millones de euros para invertir en infraestructuras energéticas y de banda ancha. De ellos 340 se destinan a España para tres proyectos “fundamentales” relacionados con la energía.

Además, ha duplicado la ayuda destinada a países miembros especialmente afectados por la crisis, pasando de 25.000 millones a 50.000.

El Presidente recordó que los planes aprobados por el conjunto de los países europeos han supuesto un esfuerzo conjunto de 400.000 millones de euros, el 3,3% del PIB de la Unión Europea.

Añadió que los planes de estímulo económico aprobados por los distintos Estados Miembros están, como ha constatado el Consejo, “entrando en la fase en la que comenzarán a percibir los efectos de este importante esfuerzo presupuestario conjunto”. No obstante, su impacto se evaluará en el próximo Consejo Europeo de junio, apostilló.

Respecto al Plan de Estímulo de la Economía y del Empleo, puesto en marcha por el Gobierno español, el jefe del Ejecutivo ha dicho que estamos registrando los primeros datos de sus efectos y que éstos muestran “evidencias positivas”.

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