El Grupo de Rescate de la Agencia de Protección Civil y Consumo, dependiente de la Consejería de Interior y Justicia, ha desarrollado hoy en la estación de esquí de San Isidro, en Isoba (León), un ejercicio de salvamento con el que reforzar la formación continuada en emergencias invernales que siguen de manera habitual los componentes del Grupo.

 

En el ejercicio efectuado en San Isidro, estuvo presente el director general de la Agencia de Protección Civil y Consumo, Luis Aznar Fernández, acompañado por el teniente general José Emilio Roldán Pascual, jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), pues integrantes de la citada unidad militar tomaron parte también en las prácticas programadas dentro del simulacro, junto con unidades de rescate canino de El Barco de Ávila y Burgos.

Luis Aznar, director general de la Agencia de Protección Civil, ha destacado “la importancia de la colaboración con la Unidad Militar de Emergencias, especialmente en este tipo de instalaciones invernales, ya que Castilla y León cuenta con varias en todo el territorio que tienen mucha afluencia, por lo que son susceptibles de generar emergencias que hay que atender con el rigor necesario”. 

La colaboración entre la UME y la Junta de Castilla y León ha sido también lo más destacado por el jefe de la Unidad, el teniente general José Emilio Roldán, que ha añadido la importancia de “conocer de primera mano los procedimientos que sigue el Grupo de Rescate de la Junta de Castilla y León, puesto que la Unidad Militar de Emergencias está a disposición de las Comunidades Autónomas, que son las competentes en Protección Civil”.

Se trata de la primera vez en que el Grupo de Rescate y la UME entrenan de manera conjunta en emergencias invernales, dentro de la colaboración que la Junta de Castilla y León mantiene con esta unidad militar, cuyo batallón de intervención de San Andrés del Rabanedo (León) se encuentra interconectado con el Servicio de Emergencias Castilla y León 112 desde agosto del pasado año, y con quien se ha trabajado de forma conjunta en diversas emergencias, como son incendios forestales o búsquedas. Además, la formación se ha hecho extensiva en los últimos años a otro tipo de situaciones de emergencia, como son las inundaciones.

El ejercicio de rescate programado por la Agencia de Protección Civil y Consumo incluía tres situaciones de intervención en ambiente invernal, una búsqueda de personas desaparecidas en una avalancha, un rescate de un montañero herido en una cornisa, y finalmente, el rescate de varios esquiadores inmovilizados en los telesillas de la estación de esquí, con el empleo de un helicóptero de rescate.

En el primero de los casos, la búsqueda de víctimas de una avalancha de nieve contó con la participación de componentes del Grupo de Rescate y de la Unidad Militar de Emergencias, que emplearon varas de sondeos y detectores ARVA para localizar a dos personas enterradas bajo la nieve. En el ejercicio, tomaron parte además siete perros de búsqueda con sus respectivos guías.

El segundo de los ejercicios dentro del simulacro consistió en la extracción de dos montañeros inmovilizados en una cornisa, uno de ellos además herido, y que corrió a cargo de rescatadores de Protección Civil con el apoyo del helicóptero de rescate de la Junta de Castilla y León, y de personal de la Unidad Militar de Emergencias.

Por último, y la Unidad Militar de Emergencias, con el apoyo de nuevo del helicóptero de rescate, socorrieron a varias personas que habían quedado inmovilizados tras la supuesta avería de uno de los telesillas de la estación de esquí. La dificultad del ejercicio estribaba en las turbulencias que generaba la aeronave y que ponía en dificultad tanto la maniobra de aproximación de los rescatadores a las sillas desde el helicóptero como la posterior salida de los esquiadores atrapados.

La programación de este tipo de ejercicios de rescate es posible gracias a la excelente colaboración existente entre la Agencia de Protección Civil y Consumo y las instituciones que gestionan las principales estaciones de esquí de Castilla y León, como son las de San Isidro y Leitariegos en León, la de La Covatilla en Salamanca o la de La Pinilla, en la provincia de Segovia.

El simulacro desarrollado hoy en San Isidro es continuación de la serie de prácticas que los componentes del Grupo de Rescate de la Junta de Castilla y león han desarrollado a lo largo del mes de febrero en la zona de Valdelugueros (León) para actualizar los conocimientos sobre intervención en avalanchas de nieve.

La formación ha incluido, entre otras materias, el estudio de los tipos de nieve y sus características y la forma de intervenir en una avalancha en función de esos tipos. También se ha trabajado en la prevención de avalanchas, el empleo de materiales de rescate en avalanchas, como son palas, sondas o ARVAs., así como los primeros auxilios que hay que prestar a los heridos en este tipo de incidentes.

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