En 2008 más de 2.700 personas han recibido formación sobre medidas de eficiencia energética a través de cursos, jornadas y seminarios organizados por el Ente Regional de la Energía de Castilla y León.

La Consejería de Economía y Empleo, a través del Ente Regional de la Energía de Castilla y León, EREN ha puesto en marcha un paquete de medidas para fomentar el uso eficiente de la energía, ligadas al Plan de Ahorro y Eficiencia Energética de Castilla y León 2008-2012.
Una de estas medidas impulsadas por el EREN en 2008 es la Campaña de promoción y formación de técnicas de uso eficiente de la energía en el sector agrario que incluye un total de 72 cursos de formación, un seminario Científico de Agricultura de Conservación y Ahorro de Energía, varias jornadas de campo, auditorías energéticas a comunidades de regantes para fomentar las medidas de ahorro y eficiencia energética en el sector de la agricultura de regadío y apoyo para la migración hacia la Agricultura de Conservación, es decir, de la siembra directa en cultivos extensivos y cubiertas vegetales en cultivos leñosos para reducir el consumo energético.

El objetivo de la campaña es ayudar a los agentes del sector a tomar conciencia sobre la importancia de la eficiencia energética en el uso de los equipos agrícolas consumidores de energía, en especial, los tractores y sistemas de riego, además de informar de las posibilidades de ahorro de energía en la ganadería.

En Castilla y León se han impartido un total de 72 cursos que han permitido la formación a 2.145 personas y que se han desarrollado en ayuntamientos, centros de capacitación de la Junta de Castilla y León, servicios territoriales, locales de las cooperativas, hoteles, etc. Los destinatarios de estos cursos son, en su mayoría hombres y jóvenes menores de 30 años, seguidos del rango de edad entre 31 y 50 años, y en menor medida los mayores de 50 años.
En cuanto a las provincias que albergan el mayor número de alumnos en primer lugar se sitúa Zamora con un total de 456 alumnos matriculados. Le siguen Palencia (432), Ávila (249), Salamanca (210), Valladolid (190), León (162), Soria (156), Burgos (146) y Segovia (144).
El programa de los cursos abarca temas de ahorro y eficiencia energética en agricultura, ganadería, ahorro de combustible para maquinaria agrícola y detalles sobre la Estrategia de Eficiencia Energética en España.

Gracias a la participación en estos cursos más de 2.000 castellanos y leoneses han aprendido técnicas para mejorar la eficiencia en el uso del combustible, como un manejo correcto del tractor y la elección del sistema de laboreo menos intensivo posible. Se recomienda prestar atención a la estructura de la explotación y tener en cuenta toda una serie de aspectos como, por ejemplo, la concentración de parcelas grandes, reducir las distancias entre el garaje del parque de maquinaria y las parcelas de cultivo, disponer de tractores y parques de maquinaria dimensionados a la explotación, la gestión de cultivos en grandes explotaciones (formando asociaciones o agrupaciones) para así obtener costes de mecanización menores y mayor eficiencia en el uso del combustible, etc. Todas estas medidas contribuirán de manera decisiva a la obtención de un mayor rendimiento en las labores agrícolas y a la reducción en un alto porcentaje del consumo de combustible.

En lo relativo a la agricultura de regadío resulta clave el ajuste de los desembalses de agua a las necesidades reales de riego de los cultivos, la colocación de módulos para el control del agua demandada, formación de los regantes sobre funcionamiento y mantenimiento de instalaciones de riego y necesidades de agua de los cultivos, incentivos para el uso racional del agua y la energía como, por ejemplo, las tarifas progresivas que sancionen los excesos de consumo, diseño de sistemas eficientes de riego con técnicas que permitan lograr caudales y presiones acordes con las necesidades reales, programas de mantenimiento que eviten pérdidas de rendimiento, servicios de asesoramiento al regante que faciliten recomendaciones de riego con periodicidad semanal, etc.

En cuanto a los cursos relacionados con el ahorro energético en la ganadería, se imparten nociones básicas sobre la relación entre las necesidades térmicas de los animales y el control de las condiciones ambientales de las naves, de forma que se logre un bienestar animal adecuado para alcanzar la máxima producción. Se insiste además, en la importancia del aislamiento de las naves ganaderas, dado que con ello se mejora el rendimiento de los equipos y se ahorra energía (un buen aislamiento de la cubierta evitaría el 70% de las pérdidas de energía).

Una adecuada climatización resulta fundamental para atender a los animales en cada uno de sus estadios de la manera más eficaz y al menor coste posible. La iluminación de las naves es un factor esencial a la hora de ahorrar energía; el uso de fluorescentes en lugar de bombillas incandescentes, la utilización de pinturas blancas o en tonos claros o la realización de revisiones periódicas de la instalación son elementos clave en estas medidas. Se orienta además, acerca de la implantación de barreras vegetales, cortavientos, y de medidas específicas del sector lácteo tales como instalar y mantener los sistemas de ordeño mecánico de forma apropiada con el fin de reducir el coste energético de los mismos.

En referencia al tractor agrícola, conviene resaltar que el 65% del gasóleo de la explotación agrícola se emplea en el tractor; de ahí la importancia de aprender a hacer un uso racional del mismo. Para ello, se instruye acerca de cómo realizar una planificación correcta de la actividad, simplificando en lo posible las operaciones de cultivo asociando labores.

También es importante elegir el tractor adecuado para el trabajo que se vaya a realizar teniendo en cuenta los últimos avances tecnológicos (GPS, motores diésel de última generación, neumáticos, etc.), utilizar máquinas y aperos apropiados y en buen estado, elegir bien los neumáticos y que rueden con las presiones de inflado correctas, conocer bien el manejo de los distintos dispositivos de control de que dispone el tractor para las diferentes labores, realizar siempre un mantenimiento adecuado y evitar las operaciones agrícolas en condiciones desfavorables del suelo, el producto, el cultivo o la meteorología.

El EREN imparte estos cursos con el principal objetivo de introducir y concienciar a los agentes del sector agrario sobre la importancia de la eficiencia energética en el uso de equipos agrícolas consumidores de energía.

Además de estas campañas de formación, el Plan de Ahorro y eficiencia Energética de Castilla y León 2008-2012, incluye la celebración de Jornadas de Campo con demostraciones teórico-prácticas sobre Agricultura de Conservación y Ahorro de Energía, que han tenido lugar en municipios como La Milana (Soria) o el Escobar de Polendos (Segovia). En las jornadas han participado un total de 435 personas, entre las que se encuentran agricultores, técnicos, personal de organismos públicos, administraciones, funcionarios, profesores, etc.

Otra medida incluida en la campaña ha sido la celebración del Seminario Científico de Agricultura de Conservación y Ahorro de Energía promovido por el EREN y organizado por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACYL). El seminario celebrado en Valladolid ha contado con la participación de 140 asistentes, que engloban a agricultores, agentes del sector agrario, principalmente a científicos, investigadores, técnicos, empresarios agrícolas, etc. Su objetivo es transmitir a los agentes del sector las prácticas y experiencias relacionadas con la agricultura de conservación,  mejorando las técnicas de uso eficiente de la energía en el sector agrario.

De esta forma, se ha comprobado que la agricultura de conservación ha supuesto un cambio muy importante en las explotaciones agrícolas, favoreciendo inicialmente la reducción de costes y de los tiempos de trabajo por hectárea. Además, supone una mayor concienciación de los agricultores en la mejora y mantenimiento del suelo y del medio ambiente. En términos generales este tipo de agricultura presenta varias ventajas como son proteger el suelo de la erosión y degradación, mejorar la biodiversidad o reducir el consumo de energía y el trabajo que conllevan las operaciones propias del laboreo entre un 15 y un 50% respecto al laboreo tradicional.

Especialistas en el tema han impartido numerosas presentaciones sobre el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética en el sector agrario, la Eficiencia Energética en la agricultura de conservación en zonas semiáridas, el Ahorro energético  en la fertilización nitrogenada en agricultura de conservación, la Maquinaria para ahorro energético en agricultura de conservación, la Eficiencia del uso del agua en agricultura de conservación, la Fijación de carbono en el suelo en agricultura de conservación y el Análisis económico y energético de sistemas de laboreo de conservación y rotaciones de cultivo en diferentes zonas semiáridas.

La Campaña de promoción y formación de técnicas de uso eficiente de la energía en agricultura en el año 2008 ha formado 2.720 personas con el objetivo de fomentar una agricultura eficiente.

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