Una funcionaria del juzgado está imputada por un delito de falsedad documental y otro de infidelidad de custodia. Al parecer la acusada, que ingreso en prisión, firmaba los libros de registro del juzgado como que las causas habían sido remitidas a la Audiencia Provincial o al Juzgado de lo Penal, cuando en verdad estas permanecían escondidas en el domicilio de la funcionaria. Sin embargo los expedientes no llegaban a su destino, este gravísimo hecho a permitido, entre otros, que imputados por tráfico de estupefacientes con tenencia ilícita de armas no hayan sido procesados en la Audiencia Provincial y por tanto no hayan sido juzgados, tampoco se han resuelto multitud de casos como accidentes de tráfico. Este fraude documental podría suponer que muchos de los imputados quedarán en libertad y no fueran juzgados por haber prescrito las causas.
La funcionaria se ha defendido alegando que los escondió para tapar el retraso que tenia en su trabajo.

No hay comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.