El consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, ha señalado que “sería interesante” que el Gobierno de Portugal “reflexionase” sobre la “posibilidad” de abrir un proceso de descentralización a favor de las regiones lusas algo que, ha asegurado, permitiría ser “más eficaces” en materia de cooperación transfronteriza, sobre todo en la colaboración de proximidad . De Santiago-Juárez ha intervenido esta mañana junto al exministro portugués de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Desarrollo Regional, Francisco Nunes Correia, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, y el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en el curso de verano “Posiberismo: un nuevo paradigma en las relaciones España-Portugal”, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

El consejero y portavoz ha apuntado que esa “reflexión” sobre la descentralización del ejecutivo luso en beneficio de las regiones responde a una “demanda social”, como pudo constatar en un reciente seminario celebrado sobre la materia en Oporto y al que acudió como ponente. 

Abordar este proceso en cuanto a funciones y competencias serviría, según ha explicado, para ser “más eficaces” en todo lo relacionado con la cooperación transfronteriza y, en concreto, con los proyectos de proximidad, destinados a mejorar la calidad de vida de quienes residen en la zona limítrofe con Portugal a través de una prestación más adecuada de los servicios públicos esenciales.
 
De Santiago-Juárez ha indicado que, en la actualidad, las competencias que tienen las comunidades autónomas españolas y las regiones portuguesas “no tienen nada que ver” y ha considerado que sería muy “interesante” esa apuesta por la descentralización lo que facilitaría ahondar en el “giro” que han experimentado las relaciones de Castilla y León con Portugal que, en esta legislatura, han pasado de una “vecindad amistosa” a “socios”.
 
Esta cambio de las relaciones se traduce, según ha remarcado el consejero y portavoz, en concretar en “alianzas eficaces” los proyectos de colaboración para abandonar el terreno de la “retórica”.
 
Prioridades
En su intervención también ha fijado las prioridades que la Junta de Castilla y León se marca en su relación con Portugal. En primer lugar, “poner en marcha” los dos “proyectos emblemáticos” (el Plan del Duero y el Proyecto MIT) con las regiones Norte y Centro, respectivamente. En ambos casos, se trata de convertir al territorio Duero y al eje Lisboa-Irún en dos espacios de “dinamismo económico, progreso y oportunidades” que generen “riqueza y empleo”.
 
Asimismo ha apuntado que la segunda prioridad en la que se trabaja pasa por “mejorar e impulsar” los programas de proximidad, que persiguen como objetivo fundamental perfeccionar la prestación de servicios esenciales a quienes residen y trabajan en la zona fronteriza.
 
El tercer objetivo y, como ha remarcado, “quizá el más importante”, es conseguir que la sociedad civil “en su conjunto” se implique y sea “cómplice desde el principio” en el “diseño, elaboración, desarrollo, impulso y evolución” de los programas y proyectos de colaboración con el país luso.
 
A este respecto ha matizado que existe una diferencia entre Castilla y León y otros territorios fronterizos españoles ya que si en estas últimas zonas la cooperación ha surgido como una “demanda” de la propia población de la Raya, en nuestro caso, dadas las características “demográficas y sociales”, la cooperación se ha puesto en marcha principalmente por el “impulso político” de las administraciones.
 
Una trayectoria consolidada
El consejero de la Presidencia y portavoz también ha realizado un breve repaso histórico de la trayectoria entre Castilla y León y Portugal en materia de cooperación transfronteriza que ha iniciado en 1995 cuando se firma el primer protocolo de colaboración con las regiones Norte y Centro.
 
De Santiago-Juárez ha defendido que ha sido a partir de esta legislatura cuando se ha dado un giro “en positivo” de ciento ochenta grados a este asunto, tanto por ser una “prioridad” del presidente Herrera en su discurso de investidura como por estar contenido en el Estatuto de Autonomía, por primera vez “de manera expresa”.
 
Todo ello se ha producido en un nuevo marco jurídico-administrativo que ha “reforzado” la cooperación transfronteriza y que se sustenta en cuatro pilares básicos: el nuevo Tratado de Lisboa, que eleva la cooperación territorial a la categoría de “derecho primario”; la adaptación de los dos convenios con las comunidades de trabajo al Tratado de Valencia, que regula la cooperación transfronteriza entre España y Portugal; el renovado Estatuto de Autonomía, que recoge la “prioridad” de profundizar en la colaboración con el país vecino; y, en cuarto lugar, la firma del “Memorándum de Entendimiento” que en la primavera de 2009 rubricó el presidente Herrera con el Ejecutivo portugués para impulsar los proyectos conjuntos.
 
Los cursos de verano de la Menéndez Pelayo
La Universidad Internacional Menéndez Pelayo se fundó en 193 y según sus estatutos se define como un “centro universitario de alta cultura”. Cada año recibe a estudiantes de todos los distritos universitarios de España, a profesores de diversos orígenes y niveles, a diplomados, licenciados y doctores, españoles y extranjeros, así como a profesionales de ámbitos diversos que completan su formación en los Cursos de la Universidad Internacional.
 
En España es uno de los centros pioneros en cursos de verano que entre junio y septiembre suman más de cien cursos y seminarios de diversa temática. El Palacio de la Magdalena de Santander (Cantabria), su sede más emblemática es el lugar donde se celebran.
 
En cuanto al curso en el que ha participado De Santiago-Juárez fuer inaugurado ayer por el ex presidente de la Assembleia da República Portuguesa y ex ministro de Negócios Estrangeiros (1983-1985/1995-2002), Jaime Gama, y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, entre otros.
 
Políticos, diplomáticos, empresarios, catedráticos y periodistas de los dos países, entre otros, participan en esta actividad que finaliza mañana. Tal y como señalan sus organizadores se parte del planteamiento de que las relaciones entre España y Portugal “parecen escapar cada vez más de una lógica y de un formato puramente diplomático bilateral en su sentido clásico”.
 
Al margen de la multiplicación de actores políticos e institucionales de ambos lados que ejercen actividades de cooperación y han animado crecientemente el panorama de las relaciones entre las instituciones y las sociedades de los dos países, hay “un movimiento de fondo, todavía un impreciso rumor, que hay que seguir con toda la atención”.

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