En tiempos pasados así se consideraba a los herejes, y leemos impresionados por la intransigencia y crueldad – de todos-,que hubo Torquemadas por la Europa tan dada a criticar lo español. Pasemos página.

Me llega la noticia, lo leo, que una pareja formada por Eunice y Owen John, de 62 y 65 años, que con la experiencia de haber criado cuatro hijos y haber acogido a otros quince, con un desempeño excelente, pues fueron alabados por los servicios sociales en su momento y considerados como “amables y hospitalarios” y que “respondían con sensibilidad” a los cuidados de los niños.

Estuvieron, digamos, descansando varios años y cuando volvieron a solicitar ser candidatos en 2007, ya no reunían aquellas condiciones por las que eran “bendecidos”. La causa: Ser cristianos pentecostales, y por tanto no tendrían una visión positiva de la homosexualidad. Y claro, no hablarían- eso se temían las autoridades competentes- a los niños a favor de la susodicha inclinación; perdón, tendencia.

Se indignan, con razón, los Johns, pues se sienten discriminados – ahora que está tan de moda la discriminación-y ciertamente lo son. Pero han perdido el caso antela Higt Court de Londres que dan la razón a los servicios sociales. Los jueces dicen que se debe exigir que los candidatos demuestren una” actitud .positiva hacia la homosexualidad”. Esto es el colmo, los jueces aducen a la Declaración Europea de Derechos Humanos que reconoce el derecho a manifestar las propias creencias o religiones, pero este derecho queda postergado cuando “ la persona a la que se confía el niño desea manifestar una creencia que es contraria a los intereses del niño”.

Es decir, hay estamentos burocráticos que opinan que un niño acogido por esta familia podría ser “infectado” por creencias contrarias a los intereses del niño”. La High ya riza el rizo diciendo que los Jonhs no eran excluidos por ser cristianos, sino sus ideas sobre ética sexual. Sería igual de excluyente si una pareja de homosexuales no tenía una visión positiva sobre religión, pues podía ser perjudicial para el niño si era atraído por la fe.

Andrea Minichello Williams, de Chistrian Legal Center , se pregunta: “Si la moral cristiana se considera perjudicial para los niños e inaceptable por el Estado, ¿ cuantos años faltan para que se retire a los padres cristianos la custodia de sus hijos? Desde luego mal vamos, opina Allison Pearson, del Dailly Telegraph, cuando es más importante dar satisfacción a las ideas “·progresistas” que encontrar un lugar sensato para un niño.

El Dailly Telegeath dice que estamos asistiendo a una nueva Inquisición secular, forzándonos a aceptar unas nuevas ortodoxias, so pena de ser considerados como herejes sociales.

Fdo Alfredo Hernández Sacristán

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