El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, han firmado este mediodía en Valladolid un Protocolo General de Colaboración entre cuyos acuerdos destacan las propuestas de ambos presidentes para promover la celebración de una cumbre sobre el Camino de Santiago en la que participen todas las comunidades autónomas con las que se comparte la Ruta Jacobea y para reclamar al Ministerio de Fomento la agilización o la puesta en marcha de las obras de infraestructura de comunicación que aún están pendientes.

Con la celebración de una cumbre sobre el Camino de Santiago, los dos ejecutivos autonómicos quieren reforzar su apuesta por este proyecto turístico y cultural que atrae cada año a miles de personas que recorren la geografía de las dos regiones. Entre los objetivos de esta iniciativa destaca el refuerzo de las conmemoraciones previstas para el próximo Año Jacobeo que se celebrará en 2010.

En concreto, Pedro Sanz ha informado a Juan Vicente Herrera de la próxima celebración del Año Jubilar de Santo Domingo de la Calzada, con motivo del noveno centenario de la muerte del fundador y patrón de la localidad riojana, Santo Domingo, y le ha invitado a participar en alguna de las actividades que se organizarán en la ciudad calceatense entre el 1 de mayo de 2009 y el 12 de mayo de 2010.

También en el ámbito cultural, se pretende impulsar otro de los grandes “caminos” culturales, el de la Lengua Castellana. Para ello, la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Rioja establecerán las acciones concretas que faciliten la comercialización y la difusión de este activo turístico y cultural en ferias y otros eventos, tanto de carácter nacional, como internacional.

Los dos gobiernos tienen muy presente el papel fundamental que juega el sector vinícola en ambas comunidades. Por ello, se destaca el compromiso para realizar actuaciones conjuntas que faciliten la puesta en valor del vino también como recurso turístico, mediante la creación de una oferta de enoturismo que favorezca el desarrollo local e implique la participación y la colaboración del sector así como de los agentes públicos y privados.

El protocolo incluye un apartado específico centrado en las infraestructuras. En este sentido, se reclama al Ministerio de Fomento, la agilización o la puesta en marcha de varios proyectos prioritarios. Así, se incluye la conversión en autovía de la carretera nacional 120 entre Burgos y Logroño y la construcción de una vía de alta capacidad entre Medinaceli a la altura de la Nacional II y Tudela en el cruce con la Nacional 232.

Además, se exige al Ministerio la finalización de las obras del Túnel de Piqueras y su puesta en servicio a la mayor brevedad. Sobre este proyecto hay que recordar que ya estaba incluido en el primer protocolo suscrito por Castilla y León y La Rioja en 1996. En materia de alta velocidad, el Protocolo solicita que se acometa cuanto antes el Corredor del Valle del Ebro, de manera especial en el tramo Logroño-Miranda de Ebro, que es el único en el que no hay ningún trámite administrativo realizado en la actualidad.

De las dieciocho cláusulas que componen el Protocolo, hay que resaltar las cuestiones sanitarias y asistenciales y su prestación en las localidades limítrofes. Así, los más de cien vecinos de Montenegro de Cameros (Soria), pertenecientes a la Zona Básica de Salud de Pinares-Covaleda, podrán acudir al Centro de Salud de Torrecilla, ubicado en La Rioja, para recibir atención urgente y especializada. Para aquellos casos que no puedan ser atendidos en este Centro de Salud, el Protocolo dispone que sus necesidades serán cubiertas en el Hospital San Pedro de la Comunidad de La Rioja.

Para facilitar la resolución de las urgencias y emergencias sanitarias, el Protocolo vincula a las dos administraciones para que colaboren a través de la coordinación de sus recursos humanos y materiales de manera que estos casos sean atendidos con la mayor rapidez y eficacia y los menores inconvenientes para los pacientes.

LUCHA CONTRA LOS MALOS TRATOS

La atención a la dependencia y a las víctimas de violencia doméstica también ocupan un lugar destacado en el contenido del Protocolo. En el primer caso, los dos gobiernos autonómicos acuerdan fijar los instrumentos necesarios para valorar y realizar el seguimiento necesario de aquellos casos en los que los beneficiarios de las ayudas residan en una localidad distinta a la de residencia.

En cuanto a las mujeres que sufren malos tratos se impulsará un acuerdo de actuación que haga posible coordinar los procesos de derivación a los centros de acogida de ambas comunidades cuando algún caso concreto lo requiera. Se trata, en definitiva, de que quienes puedan sufrir esta lacra social reciben la mejor atención posible con independencia del lugar en el que vivan.

Sin abandonar el ámbito de lo social, el documento establece una serie de compromisos destinados a los menores de edad, los jóvenes y las personas mayores. Dentro de la protección a la infancia se articulan los mecanismos que faciliten la asistencia de las administraciones en los procesos de adopción cuando concurran cambios de domicilio una vez que se han iniciado los trámites.

Para los más jóvenes, la Junta de Castilla y León y el Gobierno de La Rioja manifiestan su interés en intensificar sus actuaciones en planificación, gestión y evaluación de sus políticas dirigidas a este sector de la población bajo la premisa de aprovechar todo el potencial de este colectivo.

De especial importancia se considera, en el conjunto del Protocolo, el aspecto educativo. Los gobiernos castellano y leonés y riojano comparten una preocupación por la mejora constante de la prestación de este servicio público esencial siempre sustentado en los valores del mérito y del esfuerzo. Se contemplan más de quince acciones concretas que abarcan desde exenciones en el pago del precio de la matrícula en las Enseñanzas de Régimen Especial hasta la formación del profesorado, pasando por la participación de los alumnos (también del ámbito universitario y de la formación profesional) en diferentes programas educativos y de prácticas que son competencia de las respectivas consejerías.

El Protocolo se completa con otros acuerdos que suponen avances significativos en protección civil (con especial atención en la colaboración para luchar contra los incendios forestales), consumo, medio ambiente, agricultura y ganadería.

Para que todos estos asuntos se trasladen a la práctica de manera eficaz, el Protocolo contempla la puesta en marcha de un Comité de Enlace y Coordinación que deberá reunirse, al menos, dos veces al año. Estará presidido de manera paritaria por el consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, y por el consejero de Presidencia del Gobierno de La Rioja, Emilio del Río Sanz. En cuanto a su composición, estará integrado, también de forma paritaria, por los altos cargos que así determinen ambos gobiernos.

OBJETIVOS DE LOS ACUERDOS

La firma de estos protocolos responde a un triple objetivo. En primer lugar, y como idea fundamental, se trata de que la población se asiente en las localidades limítrofes al garantizar la prestación de los servicios fundamentales en las mismas condiciones existentes en las zonas urbanas.

También se da desarrollo con estos acuerdos a los contenidos del renovado Estatuto de Autonomía de Castilla y León que su artículo 60 contempla la posibilidad de establecer convenios específicos de colaboración con las demás comunidades autónomas, en especial con aquellas con las que se comparten límites territoriales y con aquellas a las que Castilla y León está vinculada por cuestiones históricas y culturales. De la misma manera, el artículo 14.1 del Estatuto de Autonomía de La Rioja se pronuncia en el mismo sentido al facultar a la Comunidad Autónoma para celebrar convenios con “otras autonomías o Territorios de Régimen Foral para la gestión y prestación de los servicios propios de su competencia”.

La firma de estos protocolos da respuesta a uno de los compromisos expresados por el presidente de la Junta de Castilla y León y el del Gobierno de La Rioja en sus respectivos discursos de investidura. Entonces, Juan Vicente Herrera se comprometió a impulsar la cooperación con las demás comunidades, sobre todo con las limítrofes, mediante “nuevos convenios de colaboración en asuntos de interés común”, mientras que Pedro Sanz ofreció su disposición al diálogo con las comunidades vecinas, como Navarra, Aragón y Castilla y León, “con la cuales mantenemos acuerdos de colaboración”.

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