La Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CyD) y la Fundación Universidades de Castilla y León apuestan por convertir la universidad en el motor de salida de la crisis. El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, y el consejero de Educación, Juan José Mateos, presentaron hoy en Valladolid el Informe CYD 2009: ‘La contribución de las universidades españolas al desarrollo’

La Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), presidida por Ana Patricia Botín, y la Fundación Universidades de Castilla y León, presidida por el consejero de Educación, han presentado esta mañana en Valladolid las conclusiones del Informe CYD 2009: ‘La contribución de las universidades españolas al desarrollo’, en una jornada que ha tenido lugar en la sede de la Consejería de Educación.

En el acto también han intervenido los dos vicepresidentes de la Fundación CYD, Francesc Santacana y Francesc Solé, y el coordinador general del Informe CYD 2009, Martí Parellada. En el transcurso del acto se ha celebrado un debate sobre “Universidad y Transferencia de Conocimiento” en el que han participado: José Rolando Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid y del Grupo Norte; José Vega, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Empresa Familiar de Castilla y León y presidente de INCOSA; Jordi Rovira, vicerrector de Investigación de la Universidad de Burgos; Jesús Morentín, vocal del Consejo Social de la Universidad de Valladolid; Juan Carlos Merino, director general de la Fundación CIDAUT y Juan Casado, director general de Universidades e Investigación. El acto ha contado con el patrocinio del Banco del Santander, a través de su División Global Santander de Universidades.

El Informe CYD 2009 diagnostica que la universidad española requiere cambios estructurales para poder contribuir plenamente al desarrollo económico y social del país.

La Fundación Universidades de Castilla y León (en cuyo Patronato figuran la Consejería de Educación y las ocho universidades de la Comunidad: Burgos, León, Salamanca, Valladolid, Pontificia de Salamanca, Miguel de Cervantes de Valladolid, Católica de Ávila e IE Universidad de Segovia) y la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación privada en la que participan entidades financieras- Grupo Santander; Banesto y Caixa de Catalunya-; empresas- entre otras: Telefónica, IBM, INDRA, Esteve, Mercadona, Freixenet, Telvent, Ros-Roca, Yamaha Motor, Cementos Molins- y diversas entidades- tales como: Fundación Universidades de Castilla y León, Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Fundación Santillana, Fundación Rafael del Pino, Corporación Tecnológica de Andalucía) colaboran desde el año 2008 de forma estrecha en acciones relacionadas con la transferencia de conocimiento Universidad-Empresa, con el objetivo de fomentar la implicación del Sistema Universitario Regional en materia de innovación, en el marco de la ‘Estrategia Universidad-Empresa de Castilla y León 2008-2011’.
 
La Fundación Universidades de Castilla y León es una institución que no tiene precedente, por su composición (universidades públicas y privadas de Castilla y León y Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León), en ninguna otra Comunidad Autónoma, por lo que se encuentra en una posición excepcional en el Sistema Universitario Regional, como responsable del seguimiento general de las actividades y del impulso y coordinación de actuaciones conjuntas que realizan las Universidades de Castilla y León, en lo que respecta a su contribución al desarrollo de sus ámbitos geográficos de influencia, lo que se ha bautizado como la “tercera misión de la universidad”. Las tareas más significativas de la tercera misión son la transferencia de conocimiento a la empresa y a la sociedad, las patentes, spin-off, la formación continuada, los parques científicos y tecnológicos, la mejora de la capacidad de inserción laboral de los titulados universitarios a través de la reforma de la enseñanza, de la transmisión de valores y de competencias transversales.

La Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD), que cuenta con una destacada presencia del sector empresarial en su patronato, nació hace siete años, con el objetivo de mostrar y promover la contribución de las universidades al desarrollo económico y social de España, a la vez de fomentar vínculos entre universidad y empresa.

 
Cambios estructurales para convertir la universidad en el motor económico

El Informe CYD 2009, bajo el título “La contribución de las universidades españolas al desarrollo”, analiza la contribución del sistema universitario español en el desarrollo económico y social del país, con el objetivo de dar a conocer la relevancia de las universidades en este ámbito, así como su capacidad para jugar un papel destacado en la tarea de superar la actual coyuntura económica recesiva.
 
En este sentido, existe un consenso generalizado en que formación, innovación y transferencia de tecnología son agentes fundamentales para salir de la actual crisis. Pero para que puedan actuar con eficacia, nuestro sistema universitario debe afrontar una serie de desafíos (que a su vez suponen un amplio margen de mejora) en ámbitos tales como la gobernanza, la política de recursos humanos, la internacionalización y la financiación de las instituciones académicas e investigadoras, entre otros.
 
Así, el Informe CYD 2009 concluye que resulta acuciante afrontar reformas de calado en la universidad, especialmente cuando muchos países europeos ya las han puesto en marcha, mejorando sus resultados educativos e investigadores. Sólo de este modo resulta posible transformar las universidades en una potente herramienta que contribuya al crecimiento económico y al bienestar social.
 
Igualmente, también se constata que es necesario realizar un mayor esfuerzo para transmitir a la sociedad el papel protagonista que deben desempeñar las universidades en la salida de la crisis, pero todavía no se las percibe como un elemento determinante. Así lo constata el Barómetro CYD (“El papel de la Universidad en España”), incluido en el Informe por cuarto año consecutivo, y al que han dado respuesta un panel de expertos vinculados al entorno universitario, mundo empresarial y de la administración pública.
 
Por otro lado, el Informe CYD 2009 incorpora por primera vez la Monografía “La investigación y sus actores: institutos y centro de I+D y sus desafíos”, donde se analizan las instituciones dedicadas a la investigación en España, especialmente en el sector público, o al menos bajo su tutela. En dicho análisis, se pone de relevancia la emergencia de nuevos institutos de investigación, al margen del marco funcionarial, que han alcanzado un rendimiento notablemente elevado en relación a otras entidades.
La elaboración del Informe CYD 2009 ha sido dirigida por Martí Parellada, asesorado por los vicepresidentes de la Fundación CYD, Francesc Santacana y Francesc Solé. De su redacción se han ocupado directamente cuatro investigadores, que han contado con la colaboración de un destacado grupo de expertos en los distintos ámbitos de universidad, empresa y administración pública. Asimismo, han colaborado, entre otras entidades, la CRUE (Conferencia de Rectores de la Universidades Españolas), la Red FUE (de Fundaciones Universidad-Empresa), la Red OTRI (Oficinas de Transferencia de los Resultados de Investigación) y la APTE (Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España). Finalmente se ha contado con la opinión y asesoramiento del Consejo de Expertos y Asesor y el Patronato de la Fundación CYD.

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