Noticias y empresas.- Desgraciadamente son continuas las noticias que saltan a la palestra sobre empresas de toda la vida que están a punto de la quiebra y solicitan un concurso de acreedores.

Algunos ejemplos son más que conocidos como ha sido el caso de Panrico, Pescanova o el más reciente de Fagor.

Pero, ¿es siempre un concurso de acreedores la mejor forma de adquirir financiación? Todo ello depende del tipo de empresa, pero hay que tener en cuenta que muchos negocios no están preparados para este tipo de procedimientos y terminan quebrando finalmente de la misma manera.

Son muchas las compañías que por la situación de crisis han pasado de tener una situación financiera estable a tener que plantearse un concurso de acreedores por los impagos de clientes, insolvencias de proveedores, disminución de la demanda, falta de liquidez, etc.

En los casos en los que un concurso de acreedores consigue salvar a una empresa es porque han sabido aguantar los largos plazos de ejecución de esta medida y han tomado decisiones drásticas que pasan desde la reducción de personal y despidos, por renegociaciones económicas, etc.

Por otro lado, expertos en la materia alertan de que en la mayoría de casos en los que a pesar del concurso la empresa terminan en bancarrota, el 92 % de las que lo solicitan, es a consecuencia de la falta de transparencia de éstas ya que muchas intentan engañar a acreedores con cifras modificadas. Además, de la falsa creencia de los directivos de que la única alternativa financiera son los bancos.

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